Juan Carlos Murua, otra gloria que sobrevive sola y olvidada

Por José Luis Ponsico (*)Juan Carlos Murúa, 85 años, gloria de Racing, 1956/62, más de 250 partidos, campeón en el 58, sub-campeón 1959 con la «Academia, hoy como tantos otros vive entre la necesidad y la nostalgia.

 

José Luis Ponsico

Algunos datos: Juan Carlos Murúa, 85 años, gloria de Racing, 1956/62, más de 250 partidos, campeón en el 58, sub-campeón 1959 con la «Academia. En la selección título Sudamericano´59, disputado en River. Anuló al genial «Garrincha» en la final

«Para la época, defensor lateral alto. Algo más, metro ochenta. La mayoría «bajos». El»Gallego» José García Pérez, Juan Carlos «Cachito» Giménez. En River, antes Argentinos Jrs. Alberto «Nicha» Sáinz. Lo mismo Carmelo Simeone, Boca, antes Vélez. «Cholito original», dice

Así, inició la charla el zurdo Murúa, departamento al fondo, suburbio, localidad de Temperley, cerca de Remedios de Escalada, donde vivió su infancia. Hombre viudo, triste, acompañado de un perrito, seguidor y fiel. «Cuzquito callejero» añade. «Mí compañero» se ríe.

Murúa nacido el 17 julio del´35, Posadas, Misiones («Llevados por el trabajo de mí padre, tiempo de la «década infame» luego niñez en Escalada, mí lugar…) pasó por Argentinos Jrs donde jugò poco y Platense, 1964/68, donde lo premiaron por cien partidos sin faltar.

Una de las tantas formaciones que integró en Racing (junto al arquero Negri, 5to. desde la derecha)

«Bueno, Juan Carlos… Vamos al partido «taquillero» usted anuló al «mágico» puntero derecho de Brasil, «Garrincha»,apodo que le puso su hermana mayor; «Pájaro triste» del  Amazonas, marzo del´59, estadio Monumental de River, 85 mil personas ?» es la pregunta.

«Ustedes -mirando a Jorge Marti, artífice de la entrevista desde la Mutual- no saben la fama que tuve en aquél momento. Vinieron de «O Globo» llegaron dos periodistas para hacer lo que están haciendo: saber quién era, cómo era, infancia, partidos, la marca …» evocó.

Un «hombre gris» hubiera ilustrado el «Negro» (Alejandro) Dolina. La novela de Osvaldo Soriano, 1973, premios y fama eterna al escritor y periodista nacido en Mar del Plata, que creció en Tandil: «Triste, solitario y final», impactó a una generación. Recordado «Gordo» Soriano.

«Me parece que de Racing del´ 56 quedamos Humberto Maschio, el querido «Bocha» y yo. No hace mucho falleció (Juan José) Pizzuti. ¡ Cómo le pegaban desde afuera del área, Maschio y Pizzuti … !» comentó

«Vivo de la jubilación mínima. Hace cinco años falleció mí esposa (la foto principal ilustra el momento en el que al cumplir 50 años de casados volvieron a Punta del Este donde habían pasado su luna de miel) que fue muy amiga de las esposas, la «Bruja» (Raúl) Belén, gran amigo, Racing´59 y la del «Piojo» (José) Yudica´65 en Platense. «El «Piojo» padrino de mí hijo, otro gran amigo», sostiene.

En 1965 llevó a Platense a primera (parado, anteúltimo a la derecha)

El club «Calamar» lo distinguió con un homenaje por el ascenso del 64. Murua, único en ése tiempo, cien partidos jugados en modo consecutivos. Diploma, recuerdos infaltables. Muchos «En Racing iba a entrenar con un «crack»: Arnaldo «Palito» Balay», recordó.

«Balay y Pedro Dellacha los únicos que tenían autos, en el 56. «Palito» un Ford 37, parecido al de los hermanos Oscar y Juan Gálvez. Me levantaba en la Estación Lanús. No hacíamos doble turno. Mediodía, tarde y caída de la tarde», explica.

«Dellacha quería que (Oreste) Corbatta aprendiera a leer y escribir.  Le llevaba diarios. Pedro capitán de la selección llegó a tener un Chevrolet 400. El resto, campeones sudamericanos en colectivo. Corbatta decía «Dejame Pedro, escribo con los pies llevando la pelota», inolvidable.

«Racing pagaba los premios cada partido ganado en el vestuario. A veces le pedía a mí padre que me acompañara en el bondi. Por temor al robo. (Carlos) Bilardo en los´50 esperaba con su padre el colectivo que tomaba Mirko Blazina, arquero de San Lorenzo y la selección»,  siguió.

En el regreso, tras dos horas llena de melancolía hermosos recuerdos, anécdotas («La venta de Maschio a Bologna permitió la despedida, mayo del 57, Racing nos adeudaba dos meses; con el dinero ingresado de Italia se pusieron al dìa… » un inevitable diálogo en el auto de Marti.

Corbatta-Pizzutti-Mansilla-Sosa y Belén, la delantera de un Racing histórico que integró Murúa

«Jorge … ¿ cuánto puede costar un alquiler por mes de un departamento, dos ambientes en Avellaneda, avenida Mitre al 400, cerca de «Pertutti» donde «Bocha» (por Maschio) mimado en Racing, allí café, diarios; recibe amigos, confitería del primer piso ? indagó el cronista.

«No más de 20 mil pesos por mes.  Si no es en la avenida que sea a la vuelta. A cuatro cuadras del Cilindro, segunda casa del propio Maschio por lo que sabemos desde hace varios años. El cariño de Murua al «Bocha» daría sobrevida. En julio el zurdo cumple 86″, apuntó el amigo.

Merece estar cerca de las hazañas -Racing 1956/61- dos títulos, dos veces sub campeón, ocho jugadores en la selección. Más de 350 goles, todo el ciclo. Dos ataques inolvidables, Corbatta, Pizzuti, Manfredini -luego Mansilla- Sosa y Belén. Estar en contacto con los juveniles. Ser feliz

El agregado por exclusiva responsabilidad del autor de éstas líneas: «Estimado señor Víctor Blanco, excelente empresario hotelero, probado presidente de Racing que ordenó después de mucho tiempo al decano de Avellaneda … el zurdo Murúa, el hombre que está solo y espera»

Todo esto desde la nostalgia y el pensamiento nacional va con el recuerdo del gran Raúl Scalabrini Ortiz, obra maestra que escribió hace en la época que nacía el querido zurdo Juan Carlos Murua. El que movilizó a la prensa brasileña cuando anuló a «Garrincha»

Aquella noche histórica en que anuló a Garrincha: Lombardo, Griffa, Mouriño,Negri, Murúa y Martínez; abajo: Nardiello, Pizzutti, Sosa, Callá y Belén .

«Mané tipo introvertido. Con la pelota, el amague y su velocidad hacía todo. El genial «Pelé» bravo, difícil. Metía codazos -el recuerdo de la fractura del tabique nasal a José Chino Mesiano en el Pacaembú, 1964- y «planchas».

«Me ayudó mucho esa noche -se jugó el 4 de abril del 59- el «Gallego» Eliseo Mouriño. Como «6» retrocedía, «la pierna derecha mía» cuando Garrincha frenaba y amagaba. El metía la cola para taparle la salida. Yo siempre con la zurda «cuchara» y mandarla afuera. Toda la noche»

Transcurrieron algo más de 60 años. Los ojitos de Murua se achicaron. «Lo que màs recuerdo el periodismo que vino de Brasil. Hasta me llamaron de Clarín y me vinieron a buscar con un auto. La fama, al cabo, la dio «Garrincha» en ningún momento me dijo nada», concluyó el zurdo.

El autor de la nota charlando con Juan Carlos Murúa en su casa de Temperley

 

(*) Columnista de La Señal Medios. Libre Expresión y Mundo Amateur