Por: José Luis Ponsico (*) – Héctor Gonzalo, el mayor; Roberto Gonzalo, uno de los mejores «4» de la historia del rico fútbol marplatense, segundo por edad y Luis Gonzalo, el «10» por juego.
Luis es justamente considerado por los dos primeros «el mejor de la dinastía», origen en Talleres Fútbol Club del Puerto marplatense. Parte de la historia grande.
La relación con Roberto se mantiene a través del tiempo. Es, en modo indiscutible, el que llegó más lejos. Tras su paso por Talleres en el´62, inolvidable equipo campeón, tiempos de Galvarne, Zampatti, Sgro, Roberto Gonzalo, Ferreyra, Molina, Héctor Gonzalo, Videla, Schneider, Arnedo, tucumano, gran figura y Ponti. Memorable campaña.
«El año anterior no pudimos con Al Ver Verás que había traído con el popular «Mocho» (Alberto) Viola, plantel completo de Estudiantes de La Plata con edad de Tercera sin contrato, aún, de Primera y algunos de Gimnasia. Gran equipo ganaron de punta a punta. Enseguida, vino la campaña nuestra», evocó Roberto.
Luis Gonzalo, hoy destacado jugador de golf, se inició en Talleres, luego jugó en Independiente (1965/66) con 19 años, dirigido por Roberto Comaschi, más tarde dirigente del gremio del SUPE y en los´70 titular de la CGT. local. «Comaschi medalla de oro Juveniles, Panamericanos del´51, «6» de Quilmes. Tenía mucha experiencia», cuenta
Roberto sub capitán de Gimnasia y Esgrima La Plata, titular del equipo que quedó en la historia´70, «La Barredora» -presidente Héctor Venturino, pope de la recolección de residuos en La Plata- Nacional del´70. Con Hugo Gatti, Rezza, Leonardi, Roberto Gonzalo, Zywicka, Masnik, Pignani, Santiago, Onnis, Meija y Castiglia. Dirigido por José Varacka.
«Estábamos para ganar el certamen. Hubo conflicto por los premios, Venturino se enojó y mandó la Tercera a Rosario. Ganó Central de Timoteo Griguol con varios jugadores de la selección, entre otros, Aldo Poy, Roberto Gramajo, el «Flaco» (Angel) Landucci», recordó.
Gonzalo no dice pero sus treinta años de técnico de inferiores lo ubican en la historia grande otra vez. En el´66 campeón con Deportivo Español (Veglio, Rudsky, el marplatense Daniel Valledor, el «5» Bagnera, «Canario» Pérez, en páginas amarillas) cuando llevó de Jujuy a Buenos Aires, a Ariel Ortega para una prueba en River hace 25 años.
«Ariel quería ir a River, teníamos todo arreglado para una prueba en Independiente, tiempos del «Pato» (José Omar) Pastoriza. En Nuñez de entrada fue gran promesa. Se vino la familia y River hasta le brindó un trabajo al padre de Orteguita en el club», repasó. Roberto dirigió a Gimnasia jujeño a fines de los´80.
Diez años más tarde o poco menos acompañó a Wálter Erviti, hijo de un dotado delantero de Talleres del Puerto en los 60, a otra prueba a San Lorenzo de Almagro. En dos años, el zurdo con 19 aparecía como un «crack» en el equipo que ganó Clausura´01 con el chileno Manuel Pellegrini. Antecedentes no le faltan.
«Hace un tiempo que participamos de la cruzada de los ex futbolistas que integramos la mutual con muchachos de los 60 y 70. Entre otros, Luis Fortunato, el «Pato» (Carlos) Posada, varios de Independiente, Benrós, Boix, Carlos Rico; también «Merengue» (Luis) García; se acercaron el «Toro» Abelén, el «Turco» Dargán, para ayudar a varios de nuestra época que no están bien», dice Roberto Gonzalo
«Tenés otra a vos que te gusta buscar detalles no tan conocidos de la historia de nuestro fútbol, tres hermanos en Primera no hubo muchos casos. En la Tercera de Boca, del´67, estaban los trillizos Cardone. Carlos (Kiko) delantero vino a Kímberley en el´70, se quedó para siempre», puntualizó.
«El otro, defensor, jugó en Vélez, detalla», Roberto Gonzalo, de bajo perfil, estilo sobrio y puntal en la vida como cuando jugaba en la selección marplatense hace medio siglo.
(*) Columnista de la Agencia Télam


