Chocar con la realidad la desbordó y terminó en la Fundación Favaloro

¿Rutina o enfurruñamiento?. Tras hablar con Macri y tomar nota de que ya no está en condiciones de disponer nada Cristina tuvo un pico de presión y debió ser llevada a la Fundación Favaloro.

Aunque quienes la rodean tratan en todo momento de mostrar que todo sigue igual, el llamado de ayer de Mauricio Macri para «comunicarle» como van a ser los actos de traspaso de mando y la sugestiva afirmación de que «quisiéramos de ser posible contar con su presencia» -dejando en claro que ni eso es necesario- hicieron estallar de furia a Cristina.

Tal vez en ese momento tomó nota del poder perdido y ello fue demasiado para su majestática personalidad. A los pocos minutos su presión arterial estaba por las nubes.

Después de las 20, el canal de noticias TN informó que la presidenta Cristina Fernández estuvo en la Clínica Favaloro, de la ciudad de Buenos Aires.

“Tres fuentes independientes indican que Cristina está o estuvo en la clínica”, dijo Guillermo Lobo en una comunicación telefónica.

La Presidenta, agregó Infobae, fue atendida por la tarde, después de “presentar un malestar en el acto que tuvo al mediodía en la localidad de Quilmes”.

“Una vez que se comprobó que tenía alta la presión se decidió llevarla a hasta esa institución para recibir atención médica”, planteó el sitio.

Especulaciones sobre la salud presidencial.

Para Clarín, en cambio, se trató de un chequeo de rutina. La jefa de Estado “se realizó una tomografía axial computarizada, estudio que debe hacerse una vez por año”, se explicó en el sitio.

Esa tomografía se deriva de la operación a la que fue sometida en octubre de 2013, cuando le sacaron un hematoma del cráneo.

“Cuando ella se atiende o se hace un chequeo de rutina, se lo informa al encargado de prensa, pero esta vez no ocurrió”, dijo a BigBang una fuente del lugar.

La noticia se difundió pocos minutos después de que se supiera que el presidente electo, Mauricio Macri, le comunicó a la mandataria actual sus intenciones de hacer el cambio de mando en la Casa Rosada.

Y eso fue demasiado para Cristina…