A Dios rogando…mientras en casa te vas quedando

Se suspendieron misas, casamientos, bautismos y reuniones en templos y parroquias. Las medidas tendrán vigencia hasta el martes 31 de marzo y rige en todos los partidos de la diócesis.

El Obispado de Mar del Plata comunica que, en consideración a la actual emergencia relacionada con el coronavirus (COVID-19), el Obispo Monseñor Gabriel Mestre, en diálogo con el Obispo auxiliar Mons. Darío Quintana y con el Colegio de Consultores, ha establecido las siguientes disposiciones que tendrán vigencia a partir de la 0:00 hs del miércoles 18 hasta el martes 31 de marzo, inclusive, en todo el territorio de la diócesis de Mar del Plata:

1. Observar las normas nacionales, provinciales y municipales, permaneciendo en estrecho diálogo y colaboración con las autoridades municipales de los 9 partidos correspondientes al territorio de la diócesis.

2. Se suspende la celebración de la santa Misa en todas las parroquias, capillas y templos de la jurisdicción de la Diócesis de Mar del Plata durante todos los días. Exhortamos vivamente a los fieles a mantenernos unidos firmemente en la oración desde nuestras casas.

3. Se dispensa del precepto dominical a todos los fieles y se los anima a seguir la santa Misa por radio, televisión o por internet.

4. Las secretarías parroquiales, en lo posible, seguirán funcionando en los horarios habituales a puertas cerradas. Sólo se atenderá a quienes se comuniquen por vía telefónica o por mail.

5. Se suspenden, hasta nuevo aviso, las celebraciones de Bautismos y Matrimonios. Los fieles deberán comunicarse, en momento oportuno, para reprogramar las fechas.

6. Como ya se había establecido ratificamos la suspensión de las clases en todos los niveles de las instituciones educativas católicas, los encuentros de catequesis y cualquier tipo de reunión de grupo en todas las parroquias, capillas y comunidades de la diócesis

7. Las Cáritas, el Servicio Sacerdotal de Urgencia y la Noche de la Caridad, dentro de lo posible, buscarán responder a las necesidades más urgentes.

Exhortamos a todos los fieles a asumir con seriedad la responsabilidad de cuidarse y cuidar a los hermanos. Aprovechemos esta cuaresma como una oportunidad para vivir con ejemplaridad el amor al prójimo. Que el Señor sea nuestra esperanza y nuestra fortaleza.