El artillero: a los 79 años Luis Artime sigue siendo un goleador de la vida

Por José Luis Ponsico (*) –  Luis Artime, goleador de los´60 y 70, Atlanta, River, selección nacional, Independiente, Palmeiras, Fluminense, Brasil y Nacional, Montevideo, festejó sus 79 años. 

José Luis Ponsico

Luis Artime, notable goleador de los´60 y 70, Atlanta, River, selección nacionall, Independiente, Palmeiras, Fluminense, Brasil y Nacional, Montevideo, autor de más de 400 goles oficiales, promedio 0.80, festejó sus 79 años. Sólo superado por Bernabé Ferreyra, inolvidable “Mortero de Rufino” y por el increíble “9” paraguayo Arsenio Erico, gloria de Independiente, “inmortal por
su doble salto”.

“En los 60 con Sanfilippo hacíamos 30 goles por año cada uno”

Luis estuvo acompañado por su esposa Cristina y amigo Daniel Onega, que lo sucedió como 9 en River.

Dos horas mano a mano con “el artillero”, gloria de los´60 y 70 en confitería del Shopping “Nine”, Moreno, 40 kilómetros de la Capital Federal. La imagen imborrable de Artime entrando en velocidad, ganando las espaldas de los defensores, con los brazos
abiertos “en cruz”. Pegando con derecha, de zurda, cabezazo a la carrera. Goles de área. Hasta cayéndose

River fue la primera gran vidriera

Lleno de recuerdos, contento; zapatillas, remera y bermudas, color celeste haciendo juego, Artime “9” de su época describió su carrera deportiva para Télam en una entrevista exclusiva pactada hace un tiempo. La semana que viene Artime tiene otra celebración: 50 años de Independiente, primer campeón, torneo Nacional´67. Artime goleador.

En el “rojo” hizo 53 en 86 partidos. Dos temporadas. Más de 80 goles en River, entre 1962 y 1965. Estuvo parado seis meses en el´64, por rotura de tobillo derecho. Accidentado partido en Avellaneda. Un cruce con Roberto (Pipo) Ferreiro, también estaba Rubén Marino Navarro, “Hacha Brava” en la misma jugada. No zafó. Operado y medio año inactivo.

Independiente y su romance con la red

Charla amena, distendida con bromas futboleras. “Decían que era tronco, contestaba con goles. Tenía promedio de 25 por temporada. No estaba tan preocupado si pegarle de lejos no era mí fuerte; ni tampoco si carecía de gambeta corta”, ironizó.
Hasta apagó dos velas, número “79” en entrevista con Télam, entre llamados de amigos, adversarios y periodistas uruguayos.

“El fútbol para nosotros, todo. De pibe me trajo Osvaldo Zubeldía, los dos de Junín, aunque nací en Mendoza. Tiempo que mí
padre, ferroviario, estuvo trasladado. De chico, Racing, siempre con la pelota. La primera a buscar a la estación. Un viaje Tren de
la Esperanza (Juan) Perón y “Evita” y la fundación repartía pelotas a los pibes”, comentó

Nacional de Montevideo: lluvia de goles

Habla con alguna dificultad -Luis Artime se recupera de ACV leve- pero caminando y gesticulando con normalidad entre tantos
recuerdos. Evocó primeros tiempos en Atlanta, pensión de la calle Heredia, Villa Crespo. Con Timoteo y Mario Griguol. Luego, Hugo Gatti. Tiempos del presidente León Kolbosky en el “bohemio”.

“Atlanta ´58 equipazo. Ganamos “Copa Suecia”. Timoteo <caudillo< medio campo. Arriba, Dezorzi, Guenzatti, de gran año, yo, Zubeldía y Roque, puntero izquierdo uruguayo. En el 60 hice tres goles a Racing, el periodismo se fijó en mí. Un 4 a 3 memorable en cancha de Atlanta. Tres en 10 minutos”, evocó.

“En el´61 (José) Sanfilippo, el brasileño Paulo Valentím y yo no bajábamos de 25 goles por año. Pero Atlanta cuadro “chico” sorprendía a todos. Allí, me compró River. Tuve gran año. Salí goleador y ya estaba en la selección” Ibamos con Ermindo Onega, “crack”, a ver a éste (por Daniel Onega)”

El Palmeiras quiso sus goles y Luis se los dió

“Daniel en 5ta. no pintaba para grandes cosas. Cuando llegó a Primera lo aconsejó Renato (por Cesarini) produjo impacto por sus progresos al punto que pasó a ser el cerebro del ataque de River. Hizo 90 goles y lo asistió a Oscar (“Pinino”) Mas, otros 50 goles”comentó.

Dedicado al comercio -ropa deportiva del shopping- no olvidó paso por Independiente, campeón del Nacional´67 -en diez días se cumplen 50 años- lo mismo Palmeiras (“Tenía un medio campo de la selección “Dudú” y Adhemir Da Guía”, recordó) y un paso por Fluminense. Goleador en todos los equipos.

“En Nacional de Montevideo otro gran ciclo. Le ganamos a Peñarol el torneo uruguayo luego de predominio de ellos; estaba Luis Cubilla
que sabía siempre donde iba ir a buscarla y ganamos Copa Libertadores al gran Estudiantes de La Plata de Osvaldo Zubeldía, mí amigo” repasó

La Selección también gritó sus goles

Del fútbol actual habla de los grandes cambios. Valora siempre la técnica del argentino, lo mismo el brasileño y también del uruguayo. Cree que en el Mundial de Rusia nuestra selección estará entre las mejores. Se amarga mucho con la violencia en la canchas.

“Pagué muy caro hablar de <corrupción< hace 40 años. Cuando critiqué a la AFA “por falta de control anti-dóping”. Me comí dos juicios penales, pero al final hice algo por la cultura de los pibes al tirar todas las <jeringas< que por entonces estaban cerca de los vestuarios”, describió. Siendo DT. de Atlanta, en 1980

A los 79 años Artime sigue filoso como siempre

Curiosamente, el gran orgullo del goleador sin tiempo, ahora que leemos desde hace casi dos años todos los escándalos del fútbol mundial; corrupción en FIFA y AFA. caso de dirigentes involucrados, mayoría cumpliendo condena en prisión en medio de una corrupción de rigor cinematográfico; enmiendas legales, “aplicación de la ley del arrepentido”, Artime recordó su crítica.

“El rescate de jóvenes. Lo viví en Atlanta, 1980 siendo DT. Paso de jeringas muy cerca. En medio de un fútbol de dirigentes enriquecidos -criticó hace 35 años- contratos que no se cumplen, clubes endeudados, chicos que salen de la miseria y carecen de la orientación cuando alcanzan fama rápido. Fútbol, negocios, muy injusto. Se enriquecen intermediarios, transferencias al exterior”, dijo.

Su hijo Luis Fabián prolongó la raza goleadora

Luis Artime -cuyo hijo mayor Luis Fabián, goleador histórico de Belgrano de Córdoba, casado con Marina Suñé, hija de Rubén (Chapa) Suñé ex capitán de Boca hace cuatro décadas- hablaba de representantes que nadie conoce, verdaderos favorecidos de un fútbol que ahora vive el destape sin antecedentes

En 1980 enfrentó al mundo de la corrupción siendo (Julio) Grondona el virtual dueño del fútbol en la Argentina. Curiosamente, en medio de juicios la AFA y los organismos máximos debieron ir hacia el control anti-doping, tiempo después. “Algo logré”, concluyó el guerrero del gol.

(*) Columnista de la Agencia Télám, La Señal Medios y Libre Expresión