Agustín Alezzo: murió un verdadero maestro de actores

Estaba internado desde principios de junio, aunque su salud había mejorado. Se encontraba deprimido por no poder inaugurar su espacio El Duende, en el que había invertido dos millones de pesos.

A fines de junio había recibido la buena noticia de que la dirección del Instituto Nacional del Teatro (INT) había aprobado darle un premio honorífico a su trayectoria, que le permitiría sostener su Escuela de Formación Actoral.

El prestigioso director teatral y maestro de actores, Agustín Alezzo, murió hoy a los 84 años luego de haber estado internado en el sanatorio Trinidad del barrio de Palermo, donde le fue confirmado su contagio de Covid-19 al haber sufrido un fuerte estado febril. Había sido hospitalizado principios del mes de junio. Había llegado hasta allí a raíz de un cuadro de infección urinaria, pero por protocolo había sido sometido a un test de COVID-19 que le había dado positivo.

Alezzo nunca había manifestado síntomas de coronavirus antes de llegar al hospital, más allá de un estado febril. Y, aunque sí tuvo necesidad de utilizar un respirador artificial durante unas semanas, ya se lo habían retirado. De hecho, el pasado 6 de julio, Carlos Rottemberg publicó un tuit desde la cuenta de Multiteatro que decía: “Muy buena noticia: luego de más de un mes de internación en el sector de cuidados intensivos, el director teatral Agustín Alezzo fue trasladado hoy a una habitación común para continuar con su rehabilitación, superando el cuadro crítico que lo aquejaba”.

Sin embargo, apenas tres días después, el empresario confirmó la triste noticia sobre la partida del director. “Entró el 1 de junio al sanatorio y el 7 de junio pasó a terapia. Estaba muy bien estos días. Ayer hablé por teléfono con él, fue su mejor día. Esto fue una cosa repentina, sucedió a horas del mediodía. Es increíble. Me van a dar un parte médico para explicar lo que pasó. Pero la verdad es que la luchó toda. Dio positivo en COVID-19 el mismo día que entró y pasó más de un mes. Pero, en su mejor momento, tuvo una mala noche y murió”, contó Rottemberg.

Desde el entorno del director teatral, al conocerse la noticia de su internación, aseguraban que era probable que le hubieran “bajado las defensas” producto del delicado momento emocional que estaba atravesando. Cabe recordar que, a raíz de la cuarentena, Alezzo había tenido que suspender la inauguración de la nueva sede de El Duende, que también funcionaba como sala de teatro independiente, y había manifestado su preocupación ante la posibilidad de tener que cerrarla definitivamente por falta de ingresos. Las mejoras en la nueva sede, ahora en el barrio de Villa Crespo, complicaron los ahorros de toda su vida, pero todo estaba listo para la apertura, tras una inversión de dos millones de pesos para instalar los baños, camarines, parrilla de luces y una oficina.

Pero, junto con la mejoría en su estado de salud, a fines de junio Alezzo había recibido la buena noticia de que la dirección del Instituto Nacional del Teatro (INT) había aprobado darle un premio honorífico a su trayectoria, que le permitirá sostener la Escuela de Formación Actoral que había fundado en 1966 y en la que había gestado a muchos de los mejores intérpretes de la Argentina.

Con Alezzo se formaron actores y actrices de la categoría de Jorge Marrale, Federico Luppi, Alicia Bruzzo, Beatriz Spelzini, Julio Chávez, Muriel Santa Ana, Leonardo Sbaraglia, Paola Krum y Roberto Carnaghi.