Alberto Fernández y la inflación: y lo dijo sin ponerse colorado

Redacción – En otra de sus habituales «excentricidades» el presidente sostuvo que celebraba «que todos hayan entendido que necesitamos ponerle fin al problema de la inflación». ¿Es qué alguien lo dudaba?.

Alberto Fernández no para de dar señales de desorientación y sus evaluaciones acerca de la realidad son cada vez más peligrosas. «Celebro que todos hayan entendido que necesitamos ponerle fin al problema de la inflación, y que para eso necesitamos de todos. No es un problema que podamos resolverlo nosotros a los golpes en los comercios, ni es un problema que lo puedan resolver ustedes si no nos ponemos todos medianamente de acuerdo», resaltó  al conocerse que la suba de precios interanual llegó al 50,9 %, más de veinte puntos por encima de lo previsto por su gobierno.

Pero lo más insólito es que a lo largo del año pretendió frenar los precios «a los golpes en los comercios» con diferentes tipos de congelamientos -ninguno con resultado positivo- y a pesar de las quejas y prevenciones de una inmensa mayoría de esos «todos» que ahora celebra tener a su lado.

Ejemplo de ello es lo ocurrido hoy: al encabezar desde la Residencia de Olivos la presentación de la nueva etapa del programa Precios Cuidados, que contempla una canasta de 1.321 productos de consumo masivo con precios acordados hasta el próximo 7 de abril, puntualizó que «hemos dado un paso importantísimo, que además es muy importante para nuestro diseño económico futuro».

Es la cuarta versión del programa que, en los tres casos anteriores, culminó con un fracaso estrepitoso que fue el que justamente llevó los índices inflacionarios a los niveles actuales. Pareciera que la única estrategia oficial es seguir tropezando con la misma piedra una y otra vez.

Para culminar su imaginativa intervención el presidente dijo «ya tuvimos un mes de diciembre con una inflación más baja que el diciembre del año anterior. Esperemos que esta senda descendiente de la inflación se sostenga, y eso depende de todos y de todas».

Para poner las cosas en claro, aquel índice fue de 4%, apenas un 0,2% por arriba del actual, lo que convierte en una verdadera excentricidad hablar de «una senda descendiente». Máxime cuando todas las consultoras privadas proyectan una inflación para este 2022 que se ubicará, en el mejor de los casos, en el orden del 55%.

Tal vez sería bueno que el presidente hablase menos de economía. Cada vez que lo hace la sociedad tiene la sensación de que al timón del barco se encuentra alguien que ni siquiera estudió para grumete.

Y no sabe distinguir un iceberg de una filmina…