Alguna vez vamos a tener que mirar a nuestro barrio

Por Adrián FreijoNo está mal que los marplatenses también se involucren en “la pelea del siglo” entre Macri y Cristina. Pero siempre seremos meros espectadores si no miramos a la ciudad.

Cristina nos “regalaba” obras desde su asiento en la Rosada. Y venía con bombos (nunca mejor dicho) y platillos a inaugurarlas y contarnos cuanto nos quería a los marplatenses. Tanto que algunas de ellas tuvieron su corte de cinta en tres o cuatro ocasiones…

Llegó al poder Cambiemos…y no cambiamos nada. Macri y Vidal arriban con sus manos repletas de buenos anuncios -que para ser sinceros son al menos más prolijos- y las obras se multiplican por doquier aunque en sus actos inaugurales falte el desilachado piloto de Zorro Uno al que, ignorando el voto de quienes lo ungieron intendente, se lo ha desterrado de toda foto, daguerrotipo y/o óleo.

Lo que ni Su Alteza Bipolar ni el Sr. Gilda ni la buena de Heidi nos dicen es que…la plata con la que las hacen es nuestra; generada por los marplatenses del primero al último peso.

Es aquella que en 1978 nos sacó el gobierno de Ibérico Manuel Saint Jean, la aumentó la administración radical de Alejandro Armendáriz y terminó por quitarnos quien tanto nos amaba y que no era otro que Daniel Scioli, quien nos negó el derecho a tener tratamiento fiscal de zona turística. Tal vez quiso darnos una mano…y no pudo.

Tras dos años de gobierno María Eugenia Vidal ni siquiera ha habilitado el debate. Se limita a afirmar que si a ella le devuelven la coparticipación que le fue sacada a Buenos Aires en tiempos de Alfonsín “Mar del Plata se beneficiará”. Pero no porque esté pensando en hacer lo propio con nosotros; nada más lejos. Solo será que tendrá más fondos para seguir “regalándonos” las obras que quiera.

Que ironía, un dictador, un radical, un peronista y una “cambiadora” unidos por una misma convicción: mejor es que ellos administren lo que nos corresponde y decidan lo que nos conviene.

¿Se da cuenta amigo lector porqué sería importante que en esta elección pensásemos un poco más a quien votamos?. ¿Vamos a dar más poder a quienes responden a aquellos que ya demostraron que no tienen intención alguna de devolvernos lo nuestro?, ¿o lo haremos por opciones impregnadas de verdadera vocación local?.

Mire un poco, reflexione...¡¡¡ piense !!!. Y después elija poder elegir que hace con sus impuestos y sus prioridades.

No parece demasiado difícil.