Altas y bajas que harán ruido en el gabinete municipal

RedacciónEl intendente parece ahora decidido a concretar los demorados cambios en su gabinete y de esa forma encarar estas semanas definitorias de su futuro con «gente en la que realmente pueda confiar» según dice a los más cercanos.

Finalmente parece ser el tiempo de Andrés Barbieri, el hombre que en los últimos tiempos ha realizado un paciente trabajo de armado de soluciones y desarmado de conflictos en todas las cuestiones en las que Carlos Fernando Arroyo ha sido empujado a cometer errores. El abogado local, que sigue integrando la lista de nombres que el jefe comunal ha elevado para ocupar los juzgados de faltas vacantes, tendría ahora un paso previo por la Secretaría Legal y Técnica con la misión, nada fácil por cierto, de cerrar tantos frentes abiertos en la justicia y evitar que los mismos sigan ampliándose. Su exitosa gestión negociadora que permitió el reciente acuerdo sobre la continuidad de la concesión del Paseo Las Toscas y Hermitage ha sido muy valorada por el intendente y encomiada también desde el sector privado. «Es un hombre de diálogo y de palabra» dicen quienes formaron parte de aquel acuerdo.

Para Gustavo Gil de Muro quedará algo más que un premio consuelo: su anhelado juzgado de faltas. Salvo, claro está, que un fallo adverso para el municipio en una delicada cuestión en la que la actuación de los abogados de la comuna no habría sido para nada satisfactoria terminase por hacer estallar la relación del letrado con Arroyo. La cuestión se conoció en las últimas horas del viernes y encendió una mecha que aún puede generar una explosión de proporciones ya que resuelve sobre una causa que involucra al municipio y a Hotelera Del Mar S.A (Grupo Aldrey) en la que la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de esta ciudad rechaza la pretensión del estado por considerar que la actividad de sus patrocinantes en la causa generó una constante situación de demoras y falta de aportes probatorios. En buen romance….un caso de mala praxis que puede costarle caro al erario público y que puso de punta los pelos de Hernán Mourelle, otro de los que saldrá fortalecido de los cambios programados.

Para enderezar esta barca es que Arroyo y sus más cercanos colaboradores han pensado en la figura de Barbieri quien esta semana tomará las riendas en cuestiones legales que, todos coinciden, ya es hora de que sean tratadas seriamente y alejadas de las efervescentes voluntades de tanto «correveidile» que durante estos años le han llenado la cabeza a Zorro Uno, lanzándolo a peleas estériles que le costaron perder el apoyo político del gobierno nacional, luego el provincial y por fin el afecto de gran parte de la ciudadanía.

Y que poco y nada supieron aportar -y ahora queda a la vista- cuando de sostener esas posturas se trató…

También se analiza por estas horas el destino de dos miembros del gabinete cuyo presente está muy cuestionado. En el caso del Secretario de Gobierno Alejandro Vicente la intención de Arroyo es que en algún momento presente la renuncia, condicionado por la virtual ruptura con el radicalismo. Prefiere no solicitársela ya que no solo mantiene una relación de afecto y reconocimiento con el funcionario sino que no quiere que se haga una lectura política equivocada: «los radicales se alejaron porque quisieron, no porque yo se los haya pedido» dice a quien quiera oírlo.

Aunque lo que ya está resuelto es quitarle al hombre todo margen de maniobra y dejarlo en una posición apenas formal y lejos de cualquier centro de decisión. «Cuando las brevas maduren…caerán solas» decía este viernes Arroyo para explicar porque prefiere esperar y no eyectarlo del gabinete.

En tanto se dividen las opiniones en cuanto al futuro de Gabriela Magnoler, titular del EMMTUR. Todos coinciden en que su gestión ha sido un fiasco y que ya se corre un gran riesgo si se la deja al frente de un organismo que por primera vez en décadas se ha visto envuelto en escándalos de corrupción antes impensados.

En el entorno del intendente creen que la funcionaria es víctima de su impericia y de cierta flojedad a la hora de revisar expedientes. Y que eso ha sido aprovechado en su cercanía para algunos negocios esperpénticos como los de Rancho Móvil y las cocheras de Playa Grande. Pero la cosa no da para más y el avance de denuncias penales no solo ensombrecen su futuro sino el de toda la administración.

«Ocurre que está muy asustada y si le soltamos la mano va a comenzar a repartir para todos lados y vamos a terminar todos enchastrados por su propia incapacidad» decía en las últimas horas un concejal del riñón de Arroyo que sostiene la necesidad de «limpiar de rémoras la repartición y sacarse de encima todo lo que tenga que ver con Giri y sus negocios» aún a sabiendas de que Magnoler es desde el inicio parte de ese entramado. Eso sí…un cimbronazo más y habrá destitución sin honores.

Una semana que se inicia bajo el signo de los cambios que más que con nombres tiene que ver con estilos e influencias. «Son más los que dejarán de entrar al despacho principal a tomar café con Arroyo que los que verán la luz del sol desde nuevos cargos. Acá se acabó la joda de los asesores ad hoc y comienza un tiempo con protagonismo de los propios» decía el mismo concejal, mientras salía a hacer las compras para la mesa dominguera del intendente.

A buen entendedor…