Arroyo: el riesgo de caer en aquello de “el estado soy yo”

RedacciónEl HCD devolvió a los municipales el uso del código de descuentos y el intendente parece decidido a no autorizarlo. El funcionamiento de  la democracia es todo un aprendizaje.

“El estado soy yo”, del francés L’État, c’est moi, es una definición política atribuida a Luis XIV de Francia, “El Rey Sol”, que se interpreta en el sentido de identificar al rey con el Estado, en el contexto de la monarquía absoluta.

Frente a la flaqueza presupuestaria del actual gobierno municipal y la compulsión del Secretario de Hacienda por recaudar cada día más y a cualquier costo, no sería raro que Carlos Arroyo se sintiese tentado de imitar al monarca francés: en la fecha en la que pronunció la estentórea frase ante el propio Parlemen, decretó diecisiete edictos tendientes a aumentar la recaudación fiscal, que pasó de 130 millones de libras en 1653 a más de 160 millones en 1659-1660.

Claro que hoy las circunstancias son distintas y sería bueno recordar al jefe comunal que en democracia los funcionarios son esclavos de las leyes y que en los municipios esas leyes son las ordenanzas votadas por el Concejo Deliberante, a la sazón el parlamento chico.

Y aquí hay una norma que lo obliga a continuar con el sistema de códigos de descuento que los trabajadores municipales disfrutaron por más de medio siglo.

Agregar una palabra más sería desconocer el imperio de la ley y redundar en el natural aprendizaje que siempre significa vivir en democracia.

Algo que, esperamos, no le sea muy pesado al intendente…