Arroyo, Macri, Vidal: nos habíamos amado tanto

Ya lejos de Juntos por el Cambio al intendente se le informó que durante la visita del viernes la gobernadora y el presidente no tienen previsto recibirlo ni reunirse para hablar temas de la ciudad.

Mauricio Macri y María Eugenia Vidal estarán este viernes en Mar del Plata y la lógica indicaría que, al menos protocolarmente, recibiesen al intendente Carlos Fernando Arroyo que, pese a los chispazos, sigue siendo el dueño de casa. De hecho el presidente y la gobernadora suelen mostrarse con los jefes comunales durante sus visitas a municipios bonaerenses, aún en los casos en los que los mismos pertenezcan a la oposición.

Pero este no será el caso. Después de tanto desgaste y tantas críticas que a lo largo de estos años el propio Arroyo no escatimó cuando debía referirse a ambos funcionarios, desde el entorno de los mismos se sugirió a la gente de protocolo de la comuna que «lo mejor sería evitar un encuentro para no seguir alimentando conflictos y versiones». Un forma directa y elegante de recordarle que su presencia ya no es bienvenida…

“No tengo ninguna previsión de entrevista con el presidente, tampoco con la gobernadora”, confirmó Arroyo a los medios y se lamentó porque “siempre es interesante poder hablar con quienes tienen la conducción de la provincia o la Nación”.

Mar del Plata siempre necesita cosas, empezando por el puerto, las obras de desagüe” amplió recordando que en “múltiples oportunidades” viajó a La Plata y a la Casa Rosada a tramitar fondos para obras. “Los 5 mil millones de pesos que invirtió esta gestión en obra pública no vinieron solos volando a través de la ventana. Fuimos, discutimos, peleamos, llevamos proyectos a los ministros, los convencimos y logramos los fondos”, remarcó.

Pero ahora nadie quiere estar cerca del jefe comunal. Y si sus propios funcionarios han saltado el cerco hacia otra ofertas políticas -algo rara vez visto en el pasado- no debe extrañar que los visitantes del viernes no quieran hacerse cargo de relación alguna con el chusco Zorro Uno.

«Quien siembra vientos, cosecha tempestades» recuerda el dicho popular. O, como en la maravillosa película de Ettore Scola, «nos habíamos amado tanto».

En fin…nada juntos por el cambio.