¿Azafatas y catering?: empresas piden un boleto de $ 42,12

Redacción – Los empresarios de la AMETAP solicitaron al Concejo fijar el precio del boleto plano en ese valor pese a las dificultades económicas y a la muy baja calidad del servicio.¿Una oportunidad?

¿Los pasajeros estarán atendidos por azafatas?, ¿habrá servicio de catering a bordo?, ¿las unidades estarán, por fin, limpias?, ¿se cumplirá con las frecuencias obligatorias?. Estas y otras preguntas se hacen los contribuyentes frente a la demanda de la AMETAP a la hora de fijar el nuevo precio del boleto urbano para el servicio solicitando al Concejo Deliberante un incremento de boleto de 68%, para pasar de los actuales $ 25 a $ 42,12.

Basándose en las pérdidas sufridas como consecuencia de la pandemia que afecta al país y pese al congelamiento del precio de la mayoría de los insumos utilizados, incluido el salario de sus trabajadores, el texto del pedido hace hincapié en “una conjunción de factores está atentando contra nuestro servicio”, el incremento incesante de los costos en sus diferentes niveles y el no acceso a los beneficios derivados del Programa de Ayuda Económica para la Producción y el Trabajo.

“Toda esta caída en la actividad provocó un cuantioso desfasaje económico financiero en las empresas, ya que comienzan a verse en peligro el cumplimiento normal y habitual de las obligaciones asumidas: las compras de gas oil deben ser abonadas de contado, las remuneraciones a fin de mes deberán ser saldadas en tiempo y forma, las compras de bienes y servicios financiadas a través del sistema bancario (cheques diferidos) y cuyos vencimientos operen de aquí en más también verán peligrados su posibilidad de cobertura. Lo que lleva a las empresas lisa y llanamente a sobrevivir con los magros remanentes de fondos disponibles en un cortísimo plazo y a la espera de futuras partidas en concepto de subsidios que mensualmente se perciben pero que representan no más del 40% de los fondos totales que gestionan tales empresas”, agrega la nota.

Seguramente se iniciará ahora un nuevo tira y afloja con las autoridades municipales, con las habituales amenazas de corte del servicio, pero lo cierto es que el valor solicitado es de imposible cumplimiento por parte del sector social que utiliza este tipo de transporte y supone una irracionalidad de los empresarios que parecen no haber tomado nota de la gravedad del momento que se vive.

¿No habrá llegado el momento de replantear las concesiones, defender los intereses del vecino y terminar con una época oprobiosa en la que marplatenses y batanenses han sido rehenes de las maniobras combinadas de todos los involucrados en el transporte urbano, solo pensando en sus ganancias y despreciando las dificultades de los ciudadanos?.

Se sostiene habitualmente que toda crisis supone una oportunidad…¿no será este uno de esos casos?.