Barrio Belgrano: otra sala de salud que no atiende por la inseguridad

Ya se parece a una epidemia. Son varios los establecimientos de este tipo que cierran sus puertas por temor a la delincuencia. Y la gente más necesitada, termina quedándose sin atención.

A causa de la falta de personal policial, el centro de salud del barrio Belgrano volvió a funcionar hoy a puertas cerradas y a ofrecer únicamente atención para casos de emergencia a través de sus guardias.

La decisión fue justificada por las autoridades municipales, que indicaron que en las próximas horas el secretario de Salud de la comuna, Gustavo Blanco, tiene previsto reunirse con el intendente Carlos Arroyo y con el jefe de la Policía Local, Fernando Telpuk, para tratar de encontrarle alguna solución al problema.

Tal como ocurre en otros establecimientos de salud del municipio, la sala del barrio Belgrano no cuenta con personal de seguridad luego de que la actual gestión resolviera no seguir abonando los servicios que prestaba la Policía de la Provincia, mediante la modalidad de horas cores.

Desde entonces, varios centros y salas de salud sufrieron robos y actos de vandalismo. Hubo varios casos en los que, como sucedió en Belgrano, el personal sufrió agresiones por parte de los pacientes.

Hoy, a las 8 de la mañana, los trabajadores concurrieron a la sala pero dispusieron no abrir el establecimiento a pesar de la presencia de una gran cantidad de pacientes.

La medida contó con el respaldo de las autoridades del área. De hecho el subsecretario de Salud de la comuna, Pablo de la Colina, aseguró que desde la dependencia se avaló la decisión de “no abrir hasta que no haya presencia policial” y sostuvo que este tema será discutido por el secretario de Salud, Gustavo Blanco, con el intendente Carlos Arroyo.

La semana pasada vecinos de la zona realizaron un “abrazo” al establecimiento para denunciar la falta de atención, ya que esta no es la primera vez que el establecimiento permanece cerrado por falta de personal policial.

La manifestación contó con la presencia de vecinos de distintos barrios de la zona, como Don Emilio y Autódromo, quienes también se ven afectados cada vez que el centro suspende sus servicios.