Boca, Cardona, la historia y las sombras que dejó el Santos

Por José Luis Ponsico (*) En Boca, desde los comienzos de la historia, el fútbol se entiende como un juego donde la lucha, la tracción, el empuje, el ataque a veces a «ciegas» es un valor agregado.

 

José Luis Ponsico

Hace casi un mes, el colombiano Edwin Cardona, pedido por Juan Román Riquelme cuando se confirmó que el zurdo Emanuel Reinoso, popular «Bebelo» aceptaba una oferta del fútbol de EE.UU. ante Independiente, definió en Avellaneda. Con un «misil».

Antes, en el mismo estadio, antigua «Doble Visera», tiempos de Guillermo Barros Schelotto, a otro arquero uruguayo del «Rojo», Martín Campaña, «perforó» el arco en otro trámite complicado. Ahora, a Sebastián Sosa. Partido que al cabo ganó Boca.

Cardona, su primera etapa en Boca, 2017-2018 convirtió 17 goles. Algunos golazos El que le hizo a Germán Lux, su regreso a River, tiro libre de treinta metros. En la jugada previa hizo expulsar a Ignacio «Nacho» Fernández. Casi nada.

Ahora, partido parejo contra Bánfield, final «Copa Diego Maradona», un torneo programado de urgencia por la AFA. sin descensos, escaso interés por la disputa al mismo tiempo de la Copa Libertadores, otra vez Cardona «rompió» el arco rival.

En la revancha contra el Santos, Villa Belmiro, el DT. Miguel Angel Russo, hombre fogueado en finales -técnico desde 1992, cuando hizo ascender a Lanús, su lugar de origen- prefirió preservar a Cardona. El colombiano al banco. Ingresaría después.

El colombiano y su amor con la pelota: ¿porqué no en Brasil?

La expulsión del compatriota del «10», Frank Fabbra, acción inesperada e innecesaria dejó a Edwin con su «misil» de espectador. Explicación aceptada o no por el universo «xeneize». La mayoría tuvo otra opinión.

Por ejemplo: ¿Por qué darle a Franco Soldano, ex Unión de Santa Fe, con dos temporadas en Boca, la oportunidad de jugar el partido más trascendental del año para hacer «el primer defensor», dejando al cañonero Edwin en el banco?.

Soldano, buen salto y cabezazo contra Independiente, partido de hace casi un mes cuando Cardona «rompió» el arco de Sosa, el atacante en medio centenar de partidos no la metió. Marca, colabora, «jugador de equipo», pero no hace goles.

Cuando se venía la noche contra River, «La Bombonera» hace 15 días o algo más -la gran jugada de Carlos Tévez- Soldano hizo de receptor en la previa para la acción del «Apache», poco recordado. El gol de Sebastián Villa, gran definición, lo dejó lejos.

En Villa Belmiro, aldea del Santos, historia del estadio remodelado que tuvo al niño «Pelé» debutando con 16 años en el 56, al año ya estaba en la selección de Brasil en despegue extraordinario, no jugó Cardona. La apuesta de Russo no pudo ser.

Boca pateó muy poco al arco. En una magra actuación del «xeneize», varios no pudieron articular jugadas de riesgo. La cita de los que no anduvieron incluye al propio Tévez, a Eduardo «Toto» Salvio, desconocido y al velocísimo Villa, ausente.

Boca frente al Santos: sin fútbol, sin ideas, sin rebeldía

Santos tomó recaudos. En «La Bombonera» Boca había llegado muy poco. La vuelta de Wanchope Abila levantó alguna esperanza. Tampoco. Necesitaba, curiosamente del vuelo de Cardona. El pase exacto. Hoy, el llamado «pase filtrado».

Es cierto que -para los que descreen de la eficacia de Edwin-  Cardona es «lagunero». No acierta mucho con la marca -la memoria de Tévez, condenó al colombiano cuando lo corrió a «Nacho» Fernández en Mendoza, 20 metros- final de la «Recopa» marzo´18.

Pudo ser la revancha del zurdo ex Gimnasia, del Superclásico en el Monumental, en la primavera 2017, cuando Cardona le clavó el «exocet» a Lux en 30 metros. Al cabo dos jugadores «distintos». Ganando o perdiendo.

Russo vive un momento parecido al de Gustavo Alfaro, si de clásicos contra River se trata, luego del 0 a 0 en el Monumental hace 15 meses, cuando Boca estuvo veinte minutos sin patearle a Franco Armani. Una posible pérdida de «crédito».

En Boca, desde los comienzos de la historia de la redonda, el fútbol se entiende como un juego donde la lucha, la tracción humana, el empuje, el ataque a veces a «ciegas» es un valor agregado. No se negocia. Ante Santos, Cardona y Tévez arriba.

La pálida imagen que dejó el equipo de Russo -para colmo el vicepresidente Juan Román Riquelme ni siquiera viajó- entristeció al «mundo boquense». Perder estaba en los cálculos. Pero no así.

Ante Banfield: golazo del colombiano y campeonato

El triunfo por penales contra Bánfield, «Copa Diego Maradona», no dió ni para ir a festejar al Obelisco. Tiempo de repaso, luego del golazo de Cardona al «Taladro», repensar que el colombiano es imprescindible. Le pega con un «fierro».

Desde el fondo de la historia, sin llegar a Bernabé Ferreyra, el Mortero de Rufino, pero cerca de un uruguayo que también tenía el «latigazo» de Edwin: el rebelde Juan Ramón Carrasco ex River y Racing.

En la «Academia» 1981, Carrasco hizo 18, once de tiro libre. Otro fenómeno. Una pelea con Angel Labruna, Nacional del´80, lo mandó a Racing. Carrasco no quería ser suplente en River. Angelito tenía a Norberto Alonso, irremplazable.

Dos «trampas del destino» para Cardona y casi 40 años más tarde para el «charrúa» ex Nacional de Montevideo, el del «fierrazo» de derecha: ser suplentes. Un banco que no le cabe a los cañoneros. En ningún tiempo.

 

(*) Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión y Mundo Amateur