Bolsonaro: ¿vuelta al golpismo en la golpeada región?

El presidente de Brasil parece ser la punta de lanza de una tendencia creciente: el avance de una idea  antidemocrática capaz de empujar a la región al golpismo que reinó durante décadas.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, lanzó hoy un discurso golpista al afirmar que no cumplirá las decisiones del juez del supremo tribunal federal Alexandre de Moraes, que lo investiga a el y a aliados por promover acciones contra el Estado de Derecho.

«Debemos determinar que todos los presos políticos sean puestos en libertad. Alexandre de Moraes, este presidente no cumplirá más (sus decisiones). La paciencia de nuestro pueblo se agotó», dijo Bolsonaro ante 145.000 seguidores reunidos en la Avenida Paulista de la ciudad de San Pablo, de acuerdo a los cálculos de la policía militarizada.

Más temprano, durante una concentración similar en Brasilia, el presidente había amenazada a los integrantes del tribunal anunciando que «pueden pasarle cosas que a nadie nos gustaría que nos pasasen».

La división del país, la crisis económica imparable y el desastre sanitario se ciernen como amenazas sobre la inmediata estabilidad de una democracia que el jefe de estado parece querer terminar y el convencimiento de que cuanta para ello con el apoyo de vastos sectores de las fuerzas armadas y de la sociedad brasilera.