Facundo Campazzo sigue haciendo campeón al Real Madrid y vuelve a ser elegido como MVP

El argentino que tras el partido sostuvo que «por el momento me quedo aquí», enfriando un poco las versiones de su paso a la NBA, fue el  MVP de la final ante el Barcelona. Un último cuarto para el recuerdo y la idolatría madrileña.

El gen ganador no se olvida nunca, pasen los años, duelan las articulaciones, se acumulen las batallas. Rudy Fernández, tras una carrera impresionante, camino de los 36 años sigue aumentando su leyenda. Y haciendo millonarios a los equipos que defiende, con ese coraje que con su currículum, cualquier olvidaría. Si hace exactamente un año volvía a levantar toda una Copa del Mundo, este domingo en el Santiago Martín de La Laguna dio la enésima lección para hacer al Real Madrid campeón de la Supercopa por tercer año consecutivo. Una pillería en el abismo, una defensa de las que se deberían enseñar en las escuelas de basquet, para culminar la obra de Campazzo y volver a arruinar al Barça de Mirotic.

Acostumbrados a los clásicos de carrerilla, a la acumulación de Madrid-Barça cada temporada, aquí y allá, Supercopa, Euroliga, ACB o Copa, una rivalidad inmensa e infinita, había esta vez nueve meses de ganas, de verse en la distancia por los tropiezos de ambos y por las circunstancias de la pandemia. Y nada menos que con un título en juego, el primero del curso, por muy verde que estén aún ambos proyectos, el 10.0 de Laso, el inicio de Jasikevicius. La vida, de momento, sigue igual, sonriente para los blancos.

Porque en el igualadísimo envite, con más fallos que aciertos por ambos bandos, tuvo de nuevo más temple el Real Madrid. Y más personalidad, más costumbre de gloria, llámese Facundo Campazzo (13 puntos en el último acto), lo que dure en el Madrid antes de largarse a la NBA será un tesoro.

«No quiero pensar más allá de hoy. Por el momento me quedo aquí dando el 100%», confesó después, con el MVP en sus manos, el cuarto galardón en los cuatro últimos títulos de su equipo. Mirotic, sin embargo, volvió a fracasar en la resolución, pese a sus 22 puntos, apagado en el momento de la verdad por la agresividad de Deck.