Chau subsidios: la larga mano del FMI ya aprieta a los argentinos

El gobierno anunció que a partir del próximo año «el que pueda pagar las tarifas las va a pagar» en una clara señal al FMI frente a una de sus exigencias más firmes para negociar la deuda.

El secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, afirmó que «el que pueda pagar el costo de las tarifas, lo va a pagar» a partir del año que viene, por lo que habrá cambios en el sistema de subsidios.

El anuncio, que incluyó el del fin del congelamiento, pone al gobierno de Alberto Fernández en sintonía con las exigencias del FMI -cuya delegación arribará al país la semana próxima- que había puesto como condición de cualquier acuerdo, y de una eventual asistencia financiera extra, la cancelación del plan de subsidios a los servicios públicos y los combustibles.

Urgido de tiempo y fondos frescos el gobierno no puede hacer otra cosa que aceptar esta imposición, aunque sabe que el efecto que tendrá sobre la golpeada clase media, en un año electoral, puede ser dramático.

Martínez ya está trabajando en implementar un nuevo esquema de subsidios sobre las tarifas de gas y luz, de forma tal que el año que viene las asistencias al sector no aumenten en términos del producto (para este año se espera un gasto total de 1,7% del PBI).

«No vamos a aumentar los subsidios, eso sí es una definición», dijo el funcionario en una entrevista concedida al diario La Nación, lo que abre la puerta a aumentos de tarifas a partir del verano.

Sin afirmarlo completamente, admitió que «la aplicación de un subsidio mucho más individualizado y eficiente nos permitirá que un porcentaje de la población que puede pagar el costo de la tarifa, lo pague».
El funcionario indicó que hoy el Estado tiene potestad de congelar tarifas hasta diciembre, producto de la ley de Solidaridad, que obedeció a la situación crítica en la cual estaba la Argentina a fines de 2019, con la industria casi 50% paralizada, un nivel de endeudamiento al que era imposible hacerle frente, ni siquiera a los intereses, con el poder adquisitivo caído y un nivel de desempleo alto. Y remarcó que luego sucedió una pandemia que agudizó muchos de esos indicadores que ya venían en caída.
«En diciembre se tomará la decisión en virtud de cómo está la sociedad, cómo están los argentinos y qué capacidad tienen de afrontar el costo de la tarifa o no», confirmó el funcionario.