Cien mil muertos es un drama que duele y nos indigna

Por Dimas J. Pettineroli¡100.000 Muertos! Lo pensamos y lo escribimos azorados por la forma en como hemos naturalizado, en el fondo resignadamente, semejante catástrofe.

Lic. Dimas J. Pettineroli

Y esto ocurre en nuestro amado país.
Obviamente el principal responsable es el Presidente quien desde el primer segundo asumió la Comandancia en Jefe de todo el operativo sanitario COVID 19.

Y ese mandato no escrito le fue otorgado por el conjunto de los argentinos.

Pero lo resultados están a la vista. Un desastre total.

Los organismos calificados que miden los manejos gubernamentales de la Mega

Cuarentena, le han otorgado el triste puesto de “el peor del mundo”.

El escandalo no dilucidado con Pfizer, que ha costado miles de muertes totalmente evitables si hubiéramos tenido esas vacunas que estaban listas desde enero, los Vacunatorios Vip, los negociados con tapabocas, jeringas, y todo aquel insumo que pueda generar corrupción, son mojones que ojalá el tiempo no tape nunca y queden como hitos de un NUNCA MAS ETICO y POLITICO.
Hacia un par de días que estaba en el país, cuando me choco con el discurso de que 20 de marzo. Tarde 2 días en acostumbrarme al ritual del “toque de queda”. Las calles vacías. Policías en las esquinas.

Miles de Infracciones penales para muchos que salieron a caminar. En Buenos Aires, se decretaba que los +70 debíamos pedir permiso telefónicamente a Larreta para poder asomarse a la vereda. Una locura total. Despropósitos surgidos de la improvisación y la inmadurez para manejar situaciones impensadas pero que, con distintos formatos y tamaños, pueden ocurrir.

Estoy harto de los médicos y especialistas que nos llenan de mentiras por TV, los altos funcionarios que pretenden engañarnos diciendo “esto ocurre en todo el mundo”, de los cuentos del tío de los que prometen la segunda dosis que debió llegar hace más de 100 días y nunca arriba. (Doy fe, llevo 114 días esperando y me escribieron y sellaron en el cartón que eran 21).

Estoy muy triste por los amigos y referentes que han muerto por el virus. Estoy dolido por todos los que se fueron como abandonados, solos.

Y no encuentro consuelo.

Cierro honrando la muerte de 100.000 hermanos con un canto de vida para sus amados deudos.

¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te impidas ser feliz!

Pablo Neruda

¡Honor y gloria a los 100.000!