Científicos argentinos repatriados piden moratoria para jubilarse

La bioquímica marplatense Graciela Brelles Mariño, que volvió a Argentina por el programa de Repatriación de Científicos, impulsa una petición para exigir una moratoria que le permita completar sus años de aportes para jubilarse en el país.

Es Doctora en Ciencias Bioquímicas y dejó Argentina para perfeccionarse en su profesión como tantos otros. Instalada en California logró progreso y reconocimiento durante varias años. Pero la tierra tira y cuando surgió la propuesta del gobierno argentino de invitar a los científicos en el exterior a volver al país, Graciela se ilusionó con la idea y aceptó.

Aquellos que optaron por el programa RAÍCES y PRH-PIDRI, que regresaron al país con la idea de volcar los conocimientos adquiridos y de contribuir al desarrollo de la ciencia y la tecnología, se enfrentan hoy con la imposibilidad del derecho elemental a una jubilación.

En un Petitorio publicado en Change.org, Graciela Brelles Mariño argumenta: “Dejamos todo para ser abandonados por el Estado en nuestra adultez. Aquellos que trabajamos muchos años en países con los cuales Argentina no tiene convenios previsionales (sólo los hay con pocos países), no podremos completar los 30 años de aportes requeridos por el sistema. No se pensó en un sistema de moratoria para que podamos compensar esos años que nos van a faltar y las moratorias vigentes no nos incluyen. Es por ello que nos enfrentamos a una tercera edad sin ningún derecho, ni jubilación ni obra social”.

En diálogo con la periodista Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo de Radio Brisas de Mar del Plata, Graciela Brelles Mariño contó los detalles de esta injusticia a la que se ven sometidos unos 300 científicos repatriados que viven en distintas ciudades de Argentina.