Con marcadas divisiones el gobierno busca apoyo ante el FMI

Reunido con los gobernadores, el presidente intenta mostrar un frente unido y buscar un apoyo para aceptar las duras condiciones que el FMI impone por exigencias de los EEUU.

 

El presidente Alberto Fernández advirtió hoy que la deuda que la Argentina mantiene con el FMI superará su mandato e incluso también el de quien gobierne el país a partir de 2027 y esa carga estará «presente en el escenario de la política argentina en los próximos diez años».

La reunión que se desarrolla con los gobernadores de todo el país y el ministro de Economía, Martín Guzmán, fue convocada para que «entendamos con total claridad lo que estamos haciendo» y para «transparentar al máximo» cuál es la situación actual con respecto a las negociaciones con el FMI, precisó el mandatario.

Fernández reafirmó hoy su convicción en que la Argentina va a «lograr una reestructuración» de la deuda con el FMI «conveniente» para el país, pero aseguró que ese sólo será apenas «un paso adelante» en conseguir «que la deuda pese lo menos posible» para la Nación.

Así se pronunció el jefe de Estado, luego de un encuentro con gobernadores realizado en el Museo del Bicentenario de Casa de Gobierno, donde el ministro de Economía, Martín Guzmán, informa sobre las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para renegociar la deuda de US$ 44.000 millones que contrajo la gestión de Mauricio Macri.

Según la lista difundida por el Gobierno, participan del encuentro de forma presencial 12 mandatarios provinciales: Axel Kicillof (Buenos Aires), Raúl Jalil (Catamarca), Jorge Capitanich (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Óscar Herrera Ahuad (Misiones), Omar Gutiérrez (Neuquén), Arabela Carreras (Río Negro), Omar Perotti (Santa Fe) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).

El resto de los mandatarios, salvo Horacio Rodríguez Larreta, enviaron representantes. Alberto Rodríguez Saa, Alicia Kirchner y Gerardo Zamora participan de forma remota.

Todo indica que la estrategia del primer mandatario de mostrar un frente unido y solidario apoyando la negociación encarada por su gobierno quedará por ahora en solo una buena intención.