Concejo: ¿Una votación más o nueva realidad política?

Por Adrián Freijo – Con algunos cabildeos propios de la política se aprobaron las ordenanzas fiscal e impositiva.¿Nace una nueva relación de fuerzas en la política local?.

En la sesión de este miércoles en el Concejo Deliberante, se aprobaron por mayoría las ordenanzas fiscal e impositiva enviadas por Guillermo Montenegro. Los votos positivos de Acción Marplatense (Horacio Taccone y Paula Mantero), Agrupación Atlántica (Mauricio Loria) y el flamante bloque unipersonal Tercera Posición (Mercedes Morro) fueron fundamentales para que el oficialismo lograse imponer ambas normas, aunque tanto los primeros como la última no acompañaron el articulado que crea la sobretasa de salud y desarrollo de la niñez, no conformes con que a la misma se le haya adicionado el rubro educación.

El propio Taccone aclaró que hacerlo suponía el riesgo de desfinanciar el sistema educativo municipal «ya que desde 2009 rige el decreto firmado por la entonces presidente Cristina Fernández que garantizaba su financiamiento y que por incapacidad de gestión del gobierno de Carlos Fernando Arroyo dejó de exigirse en cuanto a su cumplimiento. Montenegro debería retomar la cuestión ya que la norma está en plena vigencia». Los mismos considerandos fueron tomados por Morro para votar negativamente dicho articulado, a lo que agregó que «tenemos profundas diferencias con varios aspectos de estas ordenanzas y del presupuesto, pero somos concientes de estar frente a una administración que recién comienza su gestión, que fue votada por la mayoría de los marplatenses y a la que le damos este primer instrumento para que comience a trabajar en su plan de gobierno».

Ahora deberá llevarse adelante la Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes que deberá convalidar el Presupuesto de Ingresos y Gastos 2020 y en la que más allá de las maratónicas sesiones de oratoria no se esperan cambios en el sentido de los votos. Todo hace pensar que no más allá de mediados de este mes el gobierno podrá contar con este instrumento fundamental para comenzar a ejecutar su plan de acción.

Lo que queda en superficie es la posibilidad de que ante la paridad de fuerzas existentes entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, un trabajo coordinado entre los pequeños bloque opositores de A.M, Agrupación Atlántica y “3P” (Tercera Posición) pueda volcar en cada caso las votaciones dando al cuerpo una dinámica de necesaria negociación que puede ser positiva para la vida de los marplatenses.

De confirmarse esta tendencia se acabaría el «si porque si» y el «no porque no»; esos cuatro votos independientes podrían elegir en cada caso acompañar o no determinadas ordenanzas, algo que no ocurre desde hace décadas.

 

Lo que obligaría al diálogo, al consenso y a la necesidad de aceptar cambios cuando ellos estén fundamentados y sean positivos.

Lo que en buen romance se llama…hacer política mas allá de las ideologías.

En un escenario de empate, tal vez ganen los ciudadanos.