Conflicto en la UTA: Noé jura que en el Arca no viajan animales

Por Adrián FreijoDurante décadas los empresarios y sindicalistas del transporte abusaron a su antojo del negocio del transporte. Y hubo dos sectores políticos que fueron sus cómplices.

Llama la atención la pretensión del Frente de Todos de que el intendente Montenegro resuelva en  un instante el problema generado por la lucha interna en la UTA (Unión Tranviaria Automotor) que tiene a la ciudad sin el servicio cada día más esencial del transporte.

Y la sorpresa se debe a que la dirigencia, nacional y local, del gremio responde a ese mismo color político, tal cual viene haciéndolo desde hace décadas. ¿Es que recién ahora el peronismo descubre que es urgente terminar con el chantaje, el apriete, el matonismo y los negocios turbios que han jalonado la relación municipio-transportistas- gremio durante cuatro décadas?.  ¿Alguien le informó a los dolidos concejales que fueron pares de ellos, en función y en partido, los que terminaron condenados y presos por uno más de los escándalos de coima que han sido una constante en la historia de la concesión del servicio urbano de pasajeros en Mar del Plata?. ¿O es el mero transcurso del tiempo tiene que someternos a todos al «beneficio» de la amnesia?.

El bloque de concejales del Frente de Todos (FdT) cuestionó la “inacción” del intendente Guillermo Montenegro sobre el conflicto en el transporte y el jefe de esa bancada Marcos Gutiérrez dijo que “el Ejecutivo tiene herramientas para intervenir en este tipo de situaciones, y buscar una solución para trabajadores y vecinos”.

¿No las tenía cuando el acuerdo entre peronistas y radicales terminaba con el balcón del Concejo Deliberante como «oficina de pago» de los dineros que se equiparaban con los escondidos hilos del titiritero que en el momento justo levantaba la mano de la marioneta?. ¿O cuando la gestión de Elio Aprile, autor del único avance importante en materia de normalización de una relación putrefacta entre las tres partes en juego en el negocio del transporte y que fue el Acta Acuerdo que empujaba a la regularización, fue arrasada por propios y extraños que veían peligrar una fuente de ingresos tan putrefacta como exuberante?.

No puede el peronismo frenar los conflictos de transporte en todo el país; NO PUEDE. Pero exige que el actual jefe comunal resuelva todas las inmundicias de las que defienden «a la gran masa del pueblo, combatiendo al capital» fueron parte cómplice de la corrupción sin que los ahora escandalizados levantaran jamás la voz para evitarla.

No cuesta mucho entenderlo: para el kirchnerismo Menem fue la traición y el reinado del  neoliberalismo, para el peronismo ortodoxo los «K» fueron la revancha setentista y el intento de inocular de comunismo al movimiento, para la «renovación» la ortodoxia era el pasado fascista y para el peronismo histórico aquellos eran la socialdemocracia a la que el General había estigmatizado. Pero entre todos construyeron una nueva clase social de dirigentes millonarios, burócratas e impunes…

Desde los tiempos de Alfonsín, con la conducción político-comercial de Vicente Leónides Saadi, el peronismo nombró a los jueces federales a su antojo y discreción. Así es la justicia que tenemos…

En sociedad con los radicales, parte necesaria y protagónica del bochorno del transporte en la ciudad, cambiaron la Constitución, endeudaron al país, aplastaron la democracia sindical, consagraron los súper poderes, lotearon la Argentina, manipularon las licitaciones y concesiones, se dividieron la Corte Suprema, mutilaron los derechos de provincias y municipios a sus derechos coparticipativos, convirtieron al país en el reinado de los decretos de necesidad y urgencia, indultaron, amnistiaron, arrasaron la Cosa Juzgada, reinscribieron la historia adecuándola a las necesidades del momento, se repartieron medios de comunicación, bancos, tierras fiscales, comisiones de créditos internacionales, créditos internacionales, universidades, puertos y todo lo que podía concentrar poder y riquezas mal habidas.

Como si Noe exigiese ahora que SENASA certificase que en el Arca no viajan animales, peronistas a los gritos y radicales con un silencio culposo que esconde cercanías ostensibles, le «ordenan» a Guillermo Montenegro quearregle este nuevo atropello de empresarios y sindicalistas que dejó a la ciudad sin transporte…y sin dignidad. 

¿Cómo el intendente no es capaz de resolver este reino de impunidad que ellos, y solo ellos, supieron construir a espaldas de los marplatenses?.

Llegó la hora de levantar la voz, arrancar las máscaras de la cara de los corruptos y exigir que se hagan cargo de lo que muchos otros, en el nombre de las mismas ideas, hicieron para aprovecharse del erario público y convertir a los vecinos de esta ciudad en rehenes del transporte, de la disposición final de residuos, de la concesión de espacios públicos. De todo lo que es nuestro y de lo que se apropiaron sin pudor ni remordimiento.

Lo único que quedó afuera, y viene ahora en nuestra ayuda, es la memoria. Nada más y nada menos que la memoria…