Mauricio «Coqui» Ibarbure sigue adelante contra viento y marea

Mientras se prepara con una voluntad de hierro para Río 2016, el atleta paralímpico marplatense «Coqui» Ibarbure debe soportar que PAMI no le pague a sus asistentes, imprescindibles para su vida cotidiana.

Ibarbure desafió sus propios límites y logró focalizar toda su energía como jugador de bochas representando al país en torneos internacionales con la selección argentina. Sufre parálisis cerebral severa de nacimiento y se está entrenando para concretar su quinta presencia paralímpica en los Juegos Paralímpicos de Río 2016.

Ya clasificados a la gran cita de este año en la modalidad de equipos, los integrantes del grupo de Bochas viajarán al Mundial de Montreal (Canadá), donde participarán entre el 26 y el 30 de abril con el objetivo de sumar puntos para los Paralímpicos de Tokio 2020.

Pero «Coqui» tiene otras preocupaciones por estos días porque por los atrasos burocráticos en PAMI no puede contar con la tranquilidad de saber que va cumplir con todo su entorno para trabajar con la mayor normalidad posible.

Después de no encontrar soluciones concretas por parte del organismo, desde donde responden con frases dilatorias como «el cambio de gobierno» o «depende de Buenos Aires», Ibarbure recurrió a las redes sociales y decidió hacer público el problema.

«Hace cuatro meses que el PAMI no me abona los sueldos de los asistentes que tengo en mi vida diaria. Ya es la segunda vez que me pasa esto. Tengo que sacar dinero de mi bolsillo para tener a mis asistentes al día o pagarles el sueldo tarde», expresó «Coqui» en su cuenta de Facebook, pero tampoco se hicieron eco las autoridades correspondientes.

Tras la salida de Fernando Alí como titular del PAMI local, fue nombrada en su lugar la joven marplatense María Navarro Granollers, quien seguramente no ha recibido el reclamo. Si no, no se entiende la demora.

Es cierto que los trámites pueden tornarse engorrosos cuando hay cambio de autoridades, pero en algunos casos se trata de un poco de buena voluntad para que las personas que realmente lo necesitan puedan tener una solución más expeditiva.

«Coqui» Ibarbure sigue preparándose con su silla de ruedas todos los días para afrontar los torneos internacionales con todo su esfuerzo y el máximo de su dedicación. Mientras tanto, los papeles que le pueden facilitar las cosas duermen en algún cajón del PAMI.