Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Taiwán, Ma Ying-jeou, se reunirán en Singapur el sábado, ha informado la oficina del líder taiwanés. El encuentro pone fin a un aislamiento de 65 años.
Es el primer encuentro de líderes de ambos lados del estrecho desde el final de la guerra civil china en 1949, y llega apenas dos meses antes de unas elecciones en la isla, el 16 de enero, donde las encuestas apuntan que el Partido Nacionalista de Ma -partidario de una aproximación a Pekín- va a sufrir una contundente derrota. La reunión supone una fuerte apuesta del Gobierno de Xi en esos comicios.
En su comunicado, la oficina presidencial en Taipei indicó que Ma volará a Singapur para la reunión con Xi. El objetivo del encuentro, explica, es “consolidar la paz entre ambos lados del estrecho y mantener el estatus quo”. En la reunión, Ma no firmará ningún tipo de acuerdos ni se emitirá ningún comunicado conjunto. El presidente taiwanés tiene previsto ofrecer este jueves una rueda de prensa en la que aportará más detalles sobre la sorprendente entrevista de los líderes.
Este mismo miércoles, el Gobierno de la isla se reunirá con los líderes del Legislativo y de los principales partidos taiwaneses para tratar sobre el viaje, mientras que el Consejo de Asuntos de la China continental en Taipei ofrecerá una rueda de prensa también el miércoles.
Zhang Zhijun, el president de la Oficina de Asuntos Taiwaneses en Pekín, ha confirmado el encuentro, en el que los dos líderes “intercambiarán opiniones sobre cómo promover el desarrollo de las relaciones en el estrecho de Taiwán”. Zhang añadió que se trata de “un acuerdo pragmático siguiendo el principio de Una China en una situación en la que la disputa aún tiene que ser resuelta”.
Hasta ahora, los líderes de Pekín siempre habían rehuido la posibilidad de reunirse con algún máximo dirigente taiwanés, incluso durante el mandato de Ma, cuando las relaciones entre ambos lados del estrecho han registrado una época dulce, para no dar pie a ninguna impresión de que reconocen como legítimo el gobierno de la isla. Es probable que, dado que Pekín considera a Taiwán una isla rebelde, la reunión en Singapur se produzca con Ma en otra capacidad que no sea la de presidente taiwanés.
El anuncio de la reunión, inicialmente revelada por el periódico taiwanés Liberty Times, ha causado furia entre los internautas taiwaneses, que lo ven como una injerencia de Pekín en el proceso electoral. El pequeño partido Nuevo Poder ha convocado manifestaciones de protesta frente al Legislativo este miércoles cuando Ma acuda a informar a los diputados sobre el viaje. Los medios taiwaneses indican que la Policía ya ha comenzado a vallar la zona en anticipación de posibles disturbios.
China siempre ha insistido en que considera a Taiwán una parte inalienable de su territorio y que la reunificación es inevitable, algo que está dispuesto a defender con la fuerza si es necesario.
Tras el fin de la guerra civil, Estados Unidos reconoció durante décadas al gobierno de Taipei como el legítimo de toda China. Pero en 1979 estableció relaciones diplomáticas completas con Pekín.



