Cristina, Raverta y Saintout no entendieron que pasaba

Por Adrián FreijoEl capricho de Fernanda Raverta y Florencia Saintout y el empecinamiento de Cristina motivaron dos derrotas que van a condicionar el futuro provincial.

En el Instituto Patria sabían que Florencia Saintout y Fernanda Raverta eran dos candidatas débiles. Por eso, se programaron actos con Alberto, Cristina Kirchner y Kicillof en los momentos finales de la campaña. Atrás quedaban los vanos intentos del postulante a la presidencia, y de varios conocedores de la realidad en ambas ciudades, por convencer a la ex presidente de forzar un acuerdo político más amplio.

En la ciudad de las diagonales con Victoria Tolosa Paz, quien pese a perder la PASO contra el aparato kirchnerista tenía mejor imagen en el electorado independiente y en Mar del Plata con Gustavo Pulti quien lejos de reclamar para si una candidatura a dedo exigía el derecho a competir en una interna con Raverta y con Ciano. La primera se negó sistemáticamente y recurrió a su cercanía con Cristina para cerrarle el camino al ex intendente y Ariel Ciano bajó rápidamente su candidatura; no tenía peso real para ser el elegido y su cercanía con Sergio Massa lo ponía en franca inferioridad con la diputada nacional.

Cristina eligió por candidatas de mirada sesgada, ajenas a toda posibilidad de despertar entusiasmo en el electorado independiente y que terminaron por perder dos distritos que para el futuro de la administración Kicillof van a ser fundamentales. Por algo el flamante gobernador electo bregó hasta último momento por lograr los fallidos acuerdos.

Claro que semejante error en la mirada de la ex presidente terminó por arrastrar a las candidatura principales: en La Plata Alberto ganó por dos puntos y Kicillof perdió por muy poquito , mientras el actual intendente de Cambiemos Julio Garro, que en las PASO había perdido por más del 10%, dio vuelta la elección y terminó imponiéndose por 8 puntos frente a Saintout, mientras en General Pueyrredón Alberto y Axel quedaron atrás de Macri y Vidal y Fernanda Raverta caía frente a Guillermo Montenegro perdiendo una ciudad estratégicamente apetecida por el Frente de Todos.

Dos errores provenientes de una mirada caprichosa, equivocada y que deberá tenerse en cuenta a la hora de evaluar los pasos que pueda seguir el gobierno nacional. Porque Cristina sigue ignorando el valor electoral de seducir a los independientes y algunos de sus laderos, como Saintout y Raverta, insisten en poner la ideología y el interés sectorial por delante de la realidad.

Algo de lo que deberán tomar nota Garro y Montenegro cada vez que se pregunten como será el tratamiento que desde la gobernación recibirán en el futuro.

Porque no hay peor sordo que el que no quiere oír…