Cristina se aseguró el armado de listas y Scioli volvió a quedar desairado

«A lo sumo será un mascarón de proa» dijo uno de los designados por Cristina para armar listas. Zannini, Wado y Landau tienen la orden de dejar al gobernador en absoluta minoría.

Carlos Zannini, mano derecha de Cristina; Eduardo “Wado” de Pedro, cerebro jurídico de La Cámpora y Jorge Landau, histórico apoderado del PJ, fueron designados para firmar el acta constitutiva del frente que se presentará el próximo 10 de junio.

Esto indica que Zannini, De Pedro y Landau luego serán los apoderados del Frente para la Victoria, por lo que tendrán la firma para armar las listas que cierran el próximo 20 de junio.

La votación por unanimidad -al menos a los ojos de Gildo Insfrán, que condujo las votaciones- para designar a estos dirigentes de máxima confianza de Cristina para conformar el frente fue un mensaje a todo el peronismo, luego del episodio en Mendoza, en donde el gobernador Paco Pérez y Juan Carlos «Chueco» Mazzón armaron una lista que derrotó a La Cámpora.

Por esa razón Mazzón, que hoy estuvo presente como en cada Congreso del PJ desde hace décadas, fue desplazado de la Rosada por no acatar las órdenes de Cristina.

Con esa maniobra, Cristina confirmó que tomó la decisión de que su proyecto es con La Cámpora y va contra el peronismo. La Presidenta quiere que los lugares “entrables” en las listas sean para la organización creada por su hijo Máximo.

Los emisarios de Cristina no sólo tendrán la potestad de habilitar las listas sino también tendrán la última palabra para avalar a gusto, en la junta electoral del Frente, el cruce de boletas que planean los intendentes ante tanta oferta de candidatos a gobernador y presidente.

La importancia de la designación de estos dirigentes es aún más relevante considerando que Wado y Landau son junto a Ulises “Coco” Giménez los apoderados del PJ bonaerense. Por lo que Cristina y La Cámpora tendrán incidencia directa tanto en las listas nacionales y las de la provincia de Buenos Aires.

Scioli, en silencio, observó cariacontecido pero obediente como le quitaban todo el poder en la provincia. Ahora sabe que en caso de ser electo para la presidencia sólo será un gerente desautorizado sin fuerza alguna para decidir nada.

Algo que jamás sería aceptado por alguien cuya vocación fuese la de ejercer realmente la magistratura, pero bien soportable para aquellos que sólo piensan en las mieles del poder.

No parece necesario explicar en cual de los dos bandos se encuentra el ex motonauta.