Cristina vs el FMI: cuando «saber leer» ayuda a entender que pasa

Por Adrián FreijoLas declaraciones de la ex presidente sobre las negociaciones con el FMI generan un escenario de conflicto que es bueno explicar claramente a la gente.

La ex presidente Cristina Fernández de Kirchner afirmó en Cuba que el FMI había violado sus estatutos al entregar dinero a la Argentina en medio de una fuga de capitales y en eso basó su exigencia de que el organismo aceptara una quita sustancial del capital e intereses que el país debe pagar en los próximos años. “Yo me pregunto, cuando dicen ‘no, no se puede hacer una quita al capital del FMI porque su estatuto prohíbe hacer quitas’. ¿Pero cómo que el estatuto del FMI prohíbe hacer quitas? También prohíbe que se den préstamos para permitir fugar el dinero. ¿Y por qué vamos a hacer valer una prohibición y la otra no?” se interrogó.

El vocero del organismo Gerry Rice contestó a los planteos que hizo la vicepresidente afirmando que rechazó ambos planteos durante una conferencia de prensa este jueves en Washington. «La quita no está permitida por los estatutos, y no sólo en el caso de la Argentina», explicó.En este sentido, detalló que «la capacidad del FMI para reestructurar su deuda, para posponer los reembolsos, las recompras está limitada» por sus «marcos legales» sostuvo, tras negar que la institución estuviese inhibida por su Carta Constitutiva a aprobar el prestamo en los términos en que fue acordado.

Ante ello Cristina insistió en su postura y obligó al propio Alberto Fernández a salir en su defensa para no dar hacia adentro una sensación de enfrentamiento que sin embargo ya es inocultable para los actores políticos y económicos del país. «Lo dicho por Cristina por supuesto que es pertinente» sostuvo en una entrevista radial en la que dejó la misma sensación que propios y extraños notaron ayer en la comparencia del Ministro de Economía Martín Guzman ante el Congreso: la cúpula del poder argentino habla pensando en no confrontar con la viuda de Kirchner, aunque los movimientos concretos vayan en sentido contrario a lo que ella parece estar exigiendo.

Pero…¿quién dice la verdad en este caso?, ¿obró el FMI contra sus propios estatutos al entregar esa cantidad de dólares a la administración de Mauricio Macri?.

La propia Cristina ayudó en estas horas a resolver la cuestión cuando desde las redes sociales publicó el artículo de la Carta del FMI que se refiere a las transferencias de capital; hecho que coronó con un irónico «los argentinos saben leer».

Leamos entonces y veremos que la propia publicación de la vicepresidente echa por tierra sus afirmaciones.

El artículo pertinente de la carta Constitutiva del Fondo Monetario Internacional que ella cita es el siguiente:

«Sección 1. Uso de los recursos generales del Fondo para transferencias de capital

a) Salvo en el caso previsto en la Sección 2 de este Artículo, ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital, y el Fondo podrá pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin. Si después de haber sido requerido a ese efecto el país miembro no aplicara las medidas de control pertinentes, el Fondo podrá declararlo inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo».

Hasta aquí pareciera que las afirmaciones de Cristina se ajustan a la realidad, y no es casual por ello que haya elegido publicar esta norma interna del organismo. Pero como ella misma sostuvo, los argentinos sabemos leer…e investigar.

Fijémonos entonces que es lo que sostiene la Sección 2 citada en el mismo acápite que cita la ex mandataria:

«Sección 2. Disposiciones especiales sobre transferencias de capital:  Todo país miembro tendrá derecho a realizar compras en el tramo de reserva con el fin de efectuar transferencias de capital».

Y aquí aparece la fundamentación legal del préstamo otorgado oportunamente. Porque si bien se sospecha que sectores afines al gobierno de Macri operaron sobre «el tramo de reserva» para fugar divisas del país, el destino del crédito que no era otro que el de fortalecer las arcas del BCRA hacía que la remesa cayera en el área de excepción marcada por la propia Carta.

Solo quedaría saber si el FMI cumplió con el requerimiento de la Sección 1 en cuanto a «pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin» aunque no parece en principio que ello fuese suficiente para hablar tan livianamente de una violación de las propias normas por parte de sus autoridades.

En todo caso no deja de llamar la atención que apenas disparada la cuestión del posible default argentino y la amenaza de una refinanciación compulsiva, las autoridades del organismo de crédito que intervinieron en las negociaciones fuesen desplazadas de sus lugares de conducción. Ello estaría sugiriendo que el accionar de las mismas fue, al menos, poco responsable.

Pero más allá de esa cuestión, que en todo caso plantea un conflicto interno en el FMI, la realidad indica que el argumento de Cristina carece de toda seriedad jurídica y que su intención no es otra que generar un escenario político similar al existente en los tiempos en que ella gobernaba y Axel Kicillof era el jefe del Palacio de hacienda.

Una realidad que tiene que ver con la obre visión que tradicionalmente ha tenido de la realidad internacional pero que también pone una pierna en el terreno de la lucha interna que despunta dentro del poder, en el peronismo y en el país.

Algo de lo que tomamos nota porque…los argentinos sabemos leer.