¿Cuál es el verdadero poder de inmunización de las vacunas?

El caso del presidente argentino Alberto Fernández quien había sido inoculado con la rusa Sputnik V y que sin embargo hoy fue confirmado como positivo de COVID 19 vuelve a disparar el debate.

 

Hace algunos días la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Rochelle Walensky, había celebrado el hecho de que quienes han sido vacunados contra el COVID-19, en gran parte, “no son portadores del virus”. Sin embargo los CDC aclararon que es posible que algunas personas que están completamente vacunadas puedan contraer COVID-19. «La evidencia no está clara si pueden transmitir el virus a otras personas. Seguimos evaluando la evidencia” afirmaron..

Para el infectólogo argentino y experto en vacunas, Roberto Debbag, “los casos de infección tras vacunación son poco frecuentes pero ocurren. Puede ocurrir después de la primera dosis o después de la segunda”. De esta manera, se vuelve fundamental el cuidado post vacuna con distancia social y mascarilla”, explicó.

Las vacunas pueden provocar dos tipos principales de inmunidad.

Por un lado, la “inmunidad efectiva”, que puede evitar que un patógeno cause una enfermedad grave, pero no puede evitar que ingrese al cuerpo o haga más copias de sí mismo. Y por el otro, la inmunidad esterilizante, que sí puede impedir la infección e incluso prevenir casos asintomáticos.

Sobre reinfección y vacunados, el médico infectólogo Eduardo López aseguró que “todo va a depender de la cantidad de dosis de una vacuna que se haya dado una persona, del tipo específico de vacuna y de la cantidad de días que hayan pasado desde la aplicación. Si te das la vacuna hoy, los primeros catorce días te podés contagiar porque todavía no tenés anticuerpos. La eficacia de la Sputnik V, por ejemplo, empieza después de los diez días. En los estudios, la vacuna de AstraZeneca después de la primera dosis, en las primeras cuatro semanas demostró no tener más del 50% de eficacia. Incluso luego de la segunda dosis, no supera el 70%”.

“La vacuna protege contra las formas graves de la enfermedad. No evita al 100% el contagio. Por eso decimos que la vacuna es un elemento más de la protección contra el virus y debemos seguir cuidándonos”, manifestó el infectólogo Lautaro de Vedia, ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología.

El debate continúa y aún no se logra consenso entre los científicos mundiales acerca de que la investigación actual está lejos de ser suficiente para afirmar que las personas vacunadas no pueden propagar el virus.