Cuando Argentina empuja a los jóvenes a emigrar

Sofía Alamino no se sentía a gusto en su país y decidió sacar un pasaje de ida a la ciudad sueca de Gotemburgo. Consiguió trabajo y priorizó vivir en una sociedad sin crispación social en la que se siente feliz.

Su postura sobre la idiosincrasia argentina es muy crítica y aunque esto le haya generado algunas discusiones también le dio unas cuantas certezas. Si algo tenía en claro Sofía era que no quería quedarse en Argentina. Trabajaba en San Juan, su provincia natal, con su título de Licenciada en Comercio Internacional, pero sentía que necesitaba emigrar.

Ciertas cuestiones como la corrupción enquistada, la falta de oportunidades y el enfrentamiento constante entre argentinos, se han convertido en rasgos distintivos de nuestra sociedad. Y no son pocos lo jóvenes que eligen salir al mundo para desarrollarse de manera plena.

18009945_10155285147104048_1036872355_nSofía había conocido a una chica sueca de quien se hizo amiga en un intercambio y eso fue suficiente para animarse a sacar un pasaje de ida a Gotemburgo para empezar a vivir una experiencia diferente, lejos de una Argentina difícil de digerir.

No sin esfuerzo y con la barrera del idioma, buscó trabajo y aceptó lo primero que apareció.  A pesar de estar calificada para un mejor empleo, empezó como mucama en un importante hotel y ese fue el punto de partida para instalarse.

Después de varios meses de adaptación a su nuevo trabajo, Sofía toma esta vivencia como un aprendizaje que la prepara para lo que viene mientras disfruta de los beneficios de integrar una sociedad organizada donde impera el respeto.

Desde Gotemburgo, Sofía Alamino aportó una interesante mirada sobre la inmigración y expresó con total sinceridad los fundamentos de su malestar con Argentina en diálogo con la periodista Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo de Radio Brisas de Mar del Plata.