Cuando Duhalde trató de frenar una locura y perdió una elección

Por José Luis Ponsico (*) – Eduardo Duhalde asesorado por Juan Alberto Yaría, discípulo a su vez de Jaime Barylko produjo una medida que tal vez habría cambiado la historia.

José Luis Ponsico

La medida causó revuelo. Un cálculo de distintos allegados al flamante gobernador Eduardo Alberto Duhalde, primavera del 91, daba que, por año, una veintena de jóvenes resultaba víctima de violencia en boliches nocturnos. En aquel tiempo orientado por un especialista, el doctor Juan Alberto Yaría, especialista en Prevención de Adicciones

El mayor riesgo el territorio del gran Buenos Aires. El efecto «Kheyvis» golpeaba fuerte, a fines del 93, local de Olivos, una fiesta de graduación del influyente Colegio La Salle, una broma de mal gusto, un grupo de adolescentes causó un incendio de proporciones que acabó con la vida de 17 pibes. Antes de «Cromagnon», diciembre 04, la mayor tragedia

En la campaña electoral del 91 Duhalde había puesto el foco en la problemática juvenil: el incremento del alcohol y la droga. Especialmente, en sitios marginales, barrios periféricos lo que rodeaba al fútbol vernáculo. Donde crecían (algo que está vigente) «barrabravas» como engendro de una sociedad en crisis.

La tragedia de Kehyvis disparó medidas que no prosperaro

En el 96 el gobernador dos veces electo en Buenos Aires puso en marcha por decreto una medida polémica. Los adolescentes debían abandonar el boliche bailable a las 3 de la mañana. En invierno. En verano a las 4. También se conocieron medidas restrictivas en la venta de bebidas alcohólicas.

De pronto, kioscos y estaciones de servicio no podían expender bebidas alcoholicas. En modo especial, la cerveza que hace cuatro décadas se había transformado en «un hit» para los chicos y adolescentes. No obstante, los empresarios de los locales bailables pusieron el «grito en el cielo».

Duhalde tenía mayoría en la Legislatura bonaerense. Igual, las medidas fueron consensuadas con la UCR Unión Cívica Radical de la provincia, bajo la conducción de Leopoldo Moreau y Federico Storani. Curiosamente, una fracción del último -Juventud Radical provincial- le hizo una manifestación al gobernador frente a su domicilio en Bánfield

Hasta el humor se hizo eco del efecto negativo que la medida tuvo para las aspiraciones de Chiche Duhalde

De pronto aparecieron afiches con consignas -nunca Fredy Storani asumió la orientación- del holocausto nazi. En una imagen de Adolf Hitler, haciendo el saludo nefasto, en un truco fotográfico aparecía la cara del gobernador bonaerense.

Todo, le sirvió a Graciela Fernández Meijide para su campaña electoral del 97.

El voto joven en danza. Por su parte mucho antes, Carlos Grosso, licenciado universitario pero no muy afecto a medidas que indicaran un comportamiento social -no así con los «grandes negociados» que le costaron su carrera política- como jefe comunal calificó la medida Duhalde como «autoritaria». Fuera de tiempo.

El gobernador quedaba solo en su propuesta de poner límite al avance de los jóvenes. Una de las obras del profesor Jaime Barylko, catedrático en Filosofía y Sociología, produjo impacto en Duhalde y sus allegados.  Especialmente, el médico-psicólogo Juan Alberto Yaría. El escritor aludía a «El miedo a los hijos». Un libro impactante de Barylko. Padres desbordados por las transformaciones culturales.

El primer informe-Yaría, titular de la Secretaría de Prevención de Acciones, años 90, daba que por año se evitaban «Más de 20 muertes de jóvenes por efectos de rencillas, «bandas», «patotas», «patovicas», violencia fuera de control por el alcohol y la droga, en los boliches», decía.

La polémica se hizo carne. El propio Carlos Ruckauf, de probada amistad con Duhalde, cuando en Roma, invierno del 91, sellaron acuerdos siendo embajador argentino el primero y candidato a gobernador el segundo, avisó a Duhalde que si llegaba al gobierno provincial «iba a derogar». «Eduardo no puedo perder el voto joven», habría dicho.Algo que para los encuestadores -empezando por Julio Aurelio, fallecido hace un mes- anticipó en el dpto de la familia Duhalde en la primavera del 97: «Eduardo está ganando Graciela -por Fernández Meijide- por el efecto del voto joven», dijo. Hilda Beatriz Duhalde, «Chiche», resultó derrotada. Duhalde asumió la culpa

Los episodios de Villa Gesell, que tienen 35 días, le estarían dando la razón. No sólo al ex gobernador. También a sus referentes intelectuales: Jaime Barylko y Juan Alberto Yaría. El profesor de Filosofía había escrito hace 35 años algo premonitorio si se toma la tragedia del chico Fernando Báez Sosa, de apenas 19 años

«El miedo a los hijos», el libro de Jaime Barylko que inspiró el intento de Duhalde

«La falta de autoridad de los padres -aludía a los 80- puede causar un daño, a veces irreversible, en la personalidad de nuestros hijos», decía. Hoy se habla de prisión perpetua para los jugadores de rugby que asesinaron al joven Báez Sosa.

Uno de los presuntos asesino del pibe, es hijo de un directivo de la fábrica Toyota en Zárate. Un condado de 70 mil habitantes -«allí se conocen todos», dice el periodismo local- donde se fabrica un auto cada 4 minutos. Otro de los presuntos causantes, su madre titular de Obras  Públicas. Debió renunciar

La moraleja del pensador de origen judío, Barilko, fallecido en´02, de 66 años, tiene que ver con un posible contrasentido del universo del lugar donde nació el mayor ídolo de Independiente: Ricardo Bochini, de Zárate. Ahora, lugar «escrachado» por una «patota» del mundo del rugby.

«El padre directivo de una fábrica que construye un auto cada 4 minutos, nunca supo que estaba fabricando un «monstruo» en su hogar», quizá hubiera reflexionado. Un cuarto de siglo más tarde, el diario «La Nación», columna editorial, reflexionaba:

«La falta de control de algunos padres sobre sus hijos, ya sea por negligencia, por comodidad o por el equívoco de sustituir la imagen autoritaria de jefes de hogar por una condescendiente y de cercanía nos está llevando a extremos peligrosos: ya no se sabe quién manda y quién obedece», se lee

(*) Columnista de La Señal Medios. Libre Expresión. Mundo Amateur