Daniel Tuero, el músico marplatense que apostó al amor y se reinventó en Alemania

Hace 25 años dejó Argentina siguiendo su corazón casi sin pensarlo. Músico de profesión, se adaptó a su nueva realidad en distintos trabajos pero nunca dejó de crear. Durante la pandemia, se animó a grabar sus canciones.

En diálogo con Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo de Radio Brisas, el músico marplatense Daniel Tuero describió con detalles el lugar que eligió para vivir junto a su familia.“Yo estoy en la ciudad de Heidelberg en un centro económico muy importante, tiene un tercio de la población de estudiantes de todo el mundo y uno de los puntos mas fuertes es la Facultad de Medicina. Tenemos la biblioteca más antigua de Alemania en la ciudad, es muy bonita y pintoresca, está incluida en la ‘Ruta romántica’, tiene un bosque hermoso, un rio, un castillo medieval en el  centro de la ciudad separado por un río”.

Su sonrisa a la hora de hablar demuestra que está a gusto en la ciudad alemana a la que llegó por amor. En ese sentido, expresó: “Después de 25 años la siento propia, es estar como en casa. Al comienzo uno se siente raro, pero todo lleva mucho tiempo, más que nada con idioma tan lejano como el alemán. Al aprender el idioma, uno puede disfrutar más de las cosas. Tengo una tradición familiar de vivir en la costa, desde mis abuelos asturianos, mis hermanos, y yo soy el único mediterráneo».

La historia de su decisión de emigrar es digna de ser contada. Nunca se sabe donde nos está esperando nuestro destino. «En el año 94 estaba trabajando de músico, en aquel momento tocaba el bajo y acompañaba a Carlos García, teníamos actuaciones en Villa Gesell en noviembre, no había nadie, era un horror”, rememoró. En ese contexto conoció a la que iba a ser su esposa, una alemana que estaba de paseo por aquella ciudad costera.

Después del primer encuentro allá por noviembre de 1994, la pareja siguió su curso a pesar de la distancia. “Ella me fue a visitar en febrero del 1995,
en abril y en junio para quedarse en Mar del Plata, pero como no encontraba trabajo a fin de ese año, y yo no me podía volver, se volvió. En abril del 96 emprendí el viaje, pero no tenía la idea de quedarme a vivir acá”, reconoció.

Por otro lado, comentó que antes de tomar la decisión de vivir afuera “tuve que dejar mi profesión de músico, participaba del Sindicato Argentino de Músicos, pero decidí irme a Alemania. Cuando llegué, empecé a entrar en el ambiente de la música que me decepcionó bastante porque no era lo que yo estaba acostumbrado, había falta de interés. Luego empecé a tocar con una banda de rock, me tuvieron seis meses ensayando y nunca salíamos a tocar. Con el tiempo empecé a tocar la guitarra, cantar y a formar mi propia banda con músicos latinos”.

“Al comienzo la idea era seguir viviendo de la música, pero me duró poco tiempo. Posiblemente era la gente equivocada, recorrí mucho para conectarme con gente, me metí en una banda de salsa, pero no era lo que sentía en mi corazón. Después de eso, me dediqué a lo que era mi segunda profesión en Argentina, la gastronomía. Desde chico empecé a trabajar de camarero, era mozo a los 14 años. Acá encontré un restaurante español al cual llegué de casualidad”, aseguró el marplatense.

Con respecto a su trabajo en Argentina, recordó que “en los 90, a mis 22 años, trabajaba en un bar, luego el dueño se pone de novio con mi hermana, y entones ella y yo nos hicimos dueños del bar. Hay cosas que extraño de Mar del Plata, pero allá hay muy poca tolerancia y debate, en el intercambio de ideas siempre hay punto de encuentro, y eso se ha perdido”.

Por otra parte, señaló que “el año pasado me nacionalicé como alemán, estoy pensando en la jubilación y en encontrarme con mis hermanos en España. La gente no es pasional como en Argentina, por eso la política no se vive como allá. Acá no se vota presidente, sino un congreso para que elija un presidente. Para nacionalizarte te hacen dos exámenes, el B1 de alemán y uno de organización política y ahí me empezó a interesar. Mi interés por la política me facilitó el camino para el examen porque había cosas que ya entendía”.

En cuanto a la música, admitió: «Yo fui un músico de covers, trabajar con mi propia música no era posible en Argentina. En Mar del Plata tuve mi banda que se llamó ‘Ricos y famosos’ y tuve una canción en el 87 que la pusieron en radio, tuvo un poco de difusión, pero nunca lo hice a fondo, sino que iba teniendo ideas musicales o historias».

Fue recién durante la pandemia que se animó a mostrar su material en las redes. «Me contacté con mi bajista, amigo y hermano, que habla perfecto castellano y me dijo que hiciéramos mis canciones. También, contacté a otro amigo baterista, me dijo que tenía un estudio en su casa y empezamos a hacer varias canciones», contó entusiasmado. Y a la hora de lanzar sus temas, eligió para empezar hacer un video que realizó su hijo con la canción llamada ‘Sola’, a la que describió como «una historia de no amor, sucedida en un no lugar».

Escuchá la nota completa con Daniel Tuero en el programa «Un Lugar en el Mundo»