De Duhalde a la Mesa de Enlace Militar: historia de una escalada

Por Adrián FreijoLa aparición pública de una «Mesa de Enlace» que reúne a retirados de las FFAA y de seguridad remite a la afirmación del ex presidente sobre el riesgo de un golpe de estado.

“La gente no lo sabe, no lo lee, o se olvida, pero entre el ’30 y el ’83 hemos tenido 14 dictaduras militares, quien ignore hoy que el militarismo se está poniendo nuevamente de pie en América no conoce lo que está pasando…” sostuvo el ex presidente Eduardo Duhalde al poner en duda la realización de las próximas elecciones parlamentarias en 2021.

«No se van a realizar porque no llegamos» afirmó sin dudarlo.

Y aunque pocas horas después adujo un trastorno mental transitorio para justificar sus dichos, quienes conocen al bonaerense saben muy bien que dijo lo que quería y logró clavar la pica en Flandes.

Hace algunas horas, casi como una segunda escena del drama que anunció Duhalde, se conoció la conformación de una Mesa de Enlace que reúne a representantes de las fuerzas armadas y de seguridad del país. En la teoría su función será volcar en la sociedad las inquietudes y realidades de las respectivas armas y entablar un diálogo horizontal que por normativa le es privado al personal en actividad.

Pero, tal vez sospechando otra cosa, la respuesta del gobierno no se hizo esperar y fue el propio ministro de Defensa Agustín Rossi quien se encargó de descalificar duramente el armado, levantar su dedo acusador hacia varios de los integrantes y de alguna manera poner en cabeza de los señalados aquel intento desestabilizador y golpista que había prevenido el ex presidente.

Muy lejos de aquellas afirmaciones del funcionario que, como respuesta a las advertencias sobre el riesgo institucional, había sostenido entonces que un golpe de estado “es un escenario absolutamente improbable en nuestro país” y que las Fuerzas Armadas “están totalmente integradas al sistema democrático”.

José Francisco Guerrero (Mutualidad del Personal de Intendencias Militares), Tte Grl (R) Ricardo Cundom (Fundación Criteria), Grl Br (R) Daniel Reimundes (Sociedad Militar Seguros de Vida), Subof. Mayor Armada Argentina, Humberto Toloza (Círculo de Oficiales de Mar y Presidente Federación de Mutuales de FF.AA., de Seguridad y Policiales), Grl. Br.(R) Sergio Fernández (Asociación Veteranos de Guerra de Malvinas), Grl. Div (R) Ernesto Bossi, Cte Grl (R) Ricardo Spadaro (Gendarmería Nacional), Tte Grl (R) Claudio Pasqualini (Observatorio de Seguridad y Defensa – UCEMA) y y el Comisario General Pablo Bressi, ex jefe de la Policía Bonaerense.

Señalaron que la Mesa de Encuentro aspira a representar a los cientos de miles de uniformados que prestaron y prestan servicio en todo el país y sus familias y se propone “rescatar los valores y el rol histórico de nuestras Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales, basadas en el compromiso con los argentinos, el respeto a la Constitución y su orden jurídico, el orgullo por el uniforme, el servicio, el mérito, el respeto a la propiedad privada y el sentido de responsabilidad.” De una primera lectura se desprende nítidamente que la nueva asociación considera que los valores a rescatar están vinculados al pasado -lo que no deja de ser un mensaje movilizador- y que la idea es participar en debates de absoluta actualidad que exceden el marco netamente profesional que se supone como objetivo: ¿qué otra cosa se desprende de la preocupación planteada sobre el valor del mérito y la propiedad privada?, dos cuestiones que por estas horas están en la preocupación de los argentinos.

Preocupa al gobierno que entre los integrantes cuyos nombres aparecieron ayer públicamente se encuentran dos recientes ex jefes del Ejército. Uno es el Tte. Gral. Ricardo Luis Cundom quien fue designado en ese cargo a madiados de 2015 en reemplazo del cuestionado César Milani y el otro el Tte.Gral. Claudio Pasqualini quien recibió el cargo de jefe del Estado Mayor General del Ejército el 15 de febrero de 2018 del entonces presidente de la Nación Mauricio Macri. «No son militares mediocres y trasnochados de esos que quedan en el camino cuando ascienden a coroneles» dicen quienes conocen del funcionamiento de las fuerzas. «En su momento fueron referentes del Ejército y son escuchados por sus camaradas» insisten.

También llama la atención la presencia el ex jefe de la bonaerense Comisario General Pablo Bressi; el hombre salió de la fuerza en medio de un escándalo que lo vinculaba con la recaudación ilegal y supuestos vínculos con el narcotráfico.

Acusado además de violencia de género por su ex esposa y por su nueva pareja, Bressi fue denunciado por Elisa Carrió en una causa en la que quedó en evidencia el sistema recaudatorio que, según sostenía, era comandado directamente por el comisario. Ante todo esto, y pese al apoyo político de la propia gobernadora María Eugenia Vidal, presentó su renuncia a la jefatura policial.

Pero lo que más preocupa al gobierno es que suponen que fue Bressi quien le confió a su amigo Alejandro Granados los supuestos planes golpistas del grupo que ya por entonces comenzaba a formarse y que fue el caudillo de Ezeiza quien transmitió los mismos a Eduardo Duhalde. Lo demás es historia conocida…

Y aunque hoy parezca disparatado pensar en el peligro de un golpe militar sería bueno que la dirigencia política se detuviese un instante a pensar en su creciente desprestigio, el rechazo que en su conjunto despierta en la sociedad, los dramas que vive la gente por la recurrente crisis económica y la creciente inseguridad y la falta de un futuro que genere proyectos colectivos e individuales para los argentinos.

Un cóctel peligroso que ya otras veces padeció el país y que alimentó la aventura autoritaria de una Argentina a la deriva y convencida de la incapacidad de su clase política que la empujó a aventuras violentas cuyo precio aún estamos pagando.

Una nación que, como el ex presidente Duhalde, padeció trastornos mentales transitorios que costaron demasiada sangre, dolor y retraso como para haberlos olvidado.

Y que algunos pueden estar tentados a revivir…