Deporte Mar del Plata: dos visiones, dos mundos, dos proyectos

Por Adrián FreijoEl concejal Mario Rodriguez presentó un proyecto que cambia el eje  del EMDER. El ex titular Guillermo Volponi le salió al cruce y puso en evidencia dos visiones.

Una inusual respuesta tuvo entre las instituciones deportivas  la convocatoria del concejal Mario Rodríguez (UCR-Cambiemos) para presentar el proyecto de su autoría que consagra una nueva conducción para el EMDER según el cual al Presidente y a Director del mismo les secundará un Directorio compuesto por “un (1) representante del Departamento Ejecutivo y diez (10) miembros elegidos por las instituciones relacionadas con la actividad deportiva, siempre que dichas entidades tengan personería jurídica y estén inscriptas en el Registro Municipal de Entidades Deportivas”.

Y no es casual entonces que la respuesta haya sido masiva: hace muchos años que los clubes de la ciudad son ignorados por las autoridades municipales al momento de tomar decisiones que directa o indirectamente los afectan.

Parece mentira que estas instituciones, surgidas y desarrolladas en base al esfuerzo de sus socios, directivos y en muchos casos los padres de los miles de chicos que son rescatados de la calle, cuidados y orientados en el deporte -verdadera escuela de vida que además los protege de las acechanzas de este tiempo- sean convidados de piedra a la mesa de funcionarios que a veces caen víctimas de su propia omnipotencia y otras, no tan pocas, utilizan la infraestructura y representatividad del EMDER para sus objetivos personales.

Nombres como los de Juan Carlos Derosa, Norberto Alonso y más recientemente Horacio Taccone -que envió su apoyo a la idea planteada- son hitos para recordar en la conducción del ente…pero no son tantos.

Escuchar de boca de los invitados la situación por la que pasan la mayoría de las entidades que representan, los esfuerzos que deben hacer para mantener vivas las mismas y las trabas que constantemente le ponen las autoridades, es tomar conciencia de que algo anda muy mal y que no son pocos los gobernantes que han perdido la brújula del sentido común.

Tal vez el ejemplo más acabado se la respuesta de Guillermo Volponi, hoy concejal del oficialismo, quien fuera el último capitoste del EMDER, tiempo durante el cual intentó concretar un proyecto de semi privatización de la actividad favoreciendo en muchos casos, en medio de no pocos escándalos, a empresas allegadas al poder.

Hombre del riñón de Emiliano Giri -al que sin embargo abandonó en la desgracia- demostró poseer esa misma “visión gerenciadora” que por estos tiempos campea en el país desde lo más alto del poder y hasta los niveles más bajos.

“El proyecto es intervencionista, innecesario, inorgánico, estilo burocracia soviética” sostuvo Volponi en sus redes sociales, desnudando sin querer un debate ideológico tan rico como actual, acerca de cual es el papel del estado frente a la sociedad.

Recuerde el lector que no hablamos de fútbol profesional; allí estaban representados, entre otros,  el ciclismo, el patín, el squash, el rugby, las disciplinas atléticas y varios clubes del huérfano fútbol local que se debaten en la impotencia y el desamparo mientras mantienen sus instalaciones al servicio de los chicos, de la comunidad y muchas veces del propio municipio.

¿Es sovietizar darles juego a la hora de decidir?, ¿es inorgánico sumarlos a los niveles de conducción de aquello que conocen y a lo que dedican sus mejores esfuerzos?. ¿Es en definitiva el EMDER, con sus cambios de directivos, políticas y prioridades -de la mano de la variación del humor político- un organismo que haya demostrado ser efectivo para que el deporte de Mar del Plata y Batán tuviese un crecimiento orgánico y sustentable?.

Seguramente no…

Las actividades deportivas, desarrolladas al amparo de las instituciones del sector, son seguramente la principal defensa de la sociedad ante los problemas generados por la exclusión, la violencia, el alcohol y la droga. Hoy no se busca sacar campeones…se busca disminuir la cantidad de víctimas de este tiempo tan complicado.

Quienes solo piensan en la rentabilidad están acostumbrados a que el ser humano es un simple peón en el ajedrez del poder. Quienes luchan por la promoción de la vida comunitaria, saben que en el deporte encontrarán un instrumento que difícilmente desafine en su melodía formativa.

Por eso es bueno consultarlos, tenerlos en la mesa de las decisiones, darle voz y voto en la planificación y el uso de los recursos.

Lo que será, además, el mejor de los negocios de cara al futuro.