Desplante de Arroyo en homenaje a los marinos del ARA San Juan

RedacciónEl intendente tuvo a los familiares, concejales e invitados esperando vanamente su llegada para avisar, una hora después de la convocatoria, que no se haría presente en el recinto.

Momentos de emoción se vivieron esta mañana en la sesión especial que tuvo lugar en el Concejo Deliberante para rendirle homenaje a los submarinistas desaparecidos el pasado 15 de noviembre, mientras llevaban adelante una misión asignada por el ministerio de Defensa.

Ante un recinto repleto, familiares desplegaron banderas argentinas alusivas a la tragedia y demostraron que la esperanza de encontrarlos con vida se mantiene intacta, aunque aseguran que se está avanzando “contrarreloj”.

Sin embargo la nota discordante fue dada, cuando no, por el excéntrico intendente Carlos Arroyo quien casi una hora más tarde de la indicada para el inicio de la reunión -y pese a que el presidente del cuerpo había anunciado que ya estaba subiendo- avisó que por razones de agenda le sería imposible asistir.

Cualquiera haya sido el motivo real -algunos especulaban que no quería estar presente ante los reclamos de los familiares dirigidos al gobierno nacional con el que, ciertamente tarde, ahora quiere “hacer buena letra”– lo cierto que un desprecio semejante es inadmisible cuando está dirigido a personas que atraviesan el momento irrepetible de dolor que hoy padecen las familias de los 44 tripulantes del submarino argentino.

Fue inocultable el malestar de todos los presentes y a su vez una nueva demostración de la lejanía que existe entre las actitudes, palabras y hechos de Carlos Arroyo y la tradición de seriedad y solidaridad de nuestra ciudad y la región.

El concejal Mario Rodríguez, impulsor de la sesión especial, describió el encuentro de esta mañana como una muestra del compromiso con la búsqueda.

También estuvo presente el obispo de la Diócesis de Mar del Plata, Gabriel Mestre, quien acompaña a los familiares desde el primer día, sobre todo invocándolos en las misas de la Catedral.

“A mí me toca acompañar como obispo cristiano católico a los católicos y a todos, porque hay apertura a todos los que quieran dialogar y recibir una palabra de aliento. Pero por sobre todas las cosas estoy en actitud de escucha, porque lo que más puedo hacer es escuchar, abrazar desde la fe y eventualmente funcionar como una suerte de paragolpe, un poco recibiendo lo que cada familiar cree, entiende, piensa y siente en este momento” sostuvo el prelado.

Todos unidos por un mismo sentimiento de dolor, respeto y homenaje. Todos…menos el jefe comunal.

 

Foto: gentileza El Retrato de Hoy