Diego Maradona Jr.: un argentino que se ganó su nacionalidad

El hijo del capitán de la Selección presentó la documentación para obtener la nacionalidad como hijo de un argentino nacido en el exterior. El consulado en Roma aprobó.

 

Diego Armando Maradona Jr., hijo italiano del astro fallecido el pasado 25 de noviembre, recibirá la nacionalidad argentina el próximo jueves, confirmó este lunes el Consulado General del país en Roma.

“Siempre tuve claro ser 50 por ciento napolitano y 50 por ciento argentino. Para mí, es un orgullo y una emoción enorme. Sé que, desde el cielo, mi papá va a estar también muy orgulloso, (ya que) su amor por la Argentina no le entraba en el cuerpo”, afirmó Diego Jr. en declaraciones de prensa divulgadas por la sede diplomática.

La autoridades consulares confirmaron que toda la documentación se encuentra en regla para el ejercicio de la opción prevista en la Ley de Ciudadanía Argentina, que permite esa posibilidad a los hijos de argentinos nacidos en el exterior.

Diego Jr. nació el 20 de septiembre de 1986 en la ciudad de Nápoles, fruto de la relación de su madre Cristiana Sinagra con el astro argentino, que por entonces era futbolista de Napoli.

Maradona (h) fue primero reconocido por la justicia italiana y en 2016 por el propio excapitán y DT del seleccionado argentino, con quien mantuvo una relación estrecha desde entonces.

Todavía se recuerdan las expresiones insultantes del astro cuando aún no estaba dispuesto a aceptar su paternidad: «si lo tuviera adelante lo escupo» llegó a decir en tiempos en los que juraba por lo más sagrado que sus únicas hijas eran Dalma y Gianina a quienes en sus últimos años supo atacar sin piedad por alinearse con su madre en los conflictos que Maradona planteaba constantemente.

Después todo fue cariño y cercanía. Padre e hijo llegaron a construir una relación profunda y constante y hasta Cristiana Sinagra entabló una relación de amistad con aquel hombre que la había abandonado, denigrado y negado como madre de Diego Jr.

“Una vez más Diego nos vuelve a traer alegría. Escuchar el anhelo de su hijo por ser argentino y sus consultas respecto a cómo obtener la nacionalidad también para sus hijitos incrementan nuestro propio orgullo de ser argentinos, tal como lo lograba su padre con la pelota entre los pies o cuando, siguiendo sus convicciones, se rebelaba frente a lo que consideraba injusto”, declaró la cónsul general, Ana Tito.

«En Nápoles se sostiene como un mantra que Diego fue un napolitano nacido en Argentina y próximamente nosotros, los argentinos, podremos concluir esa afirmación -indiscutible porque nace del afecto- diciendo «todos los Maradona nacidos en Nápoles también son argentinos», celebró la funcionaria.