Distéfano resuelto a destruir la educación municipal

Redacción – Es una empecinada carrera contra reloj: cuanto menos falta para la retirada se multiplican las agresiones del Secretario contra el sistema educativo municipal. ¿Obcecación o doble mensaje?.

En el gobierno municipal todos saben -salvo que la sinrazón haya ganado a todos los funcionarios- que el tiempo de Arroyo y su administración está llegando a su fin. El resultado de las PASO, con el 95% de los marplatenses bajándole el pulgar a cualquier posibilidad de continuidad, ha sido demasiado claro como para que alguien pueda sostener no haber escuchado el mensaje.

Y los propios hombres del equipo comunal, salvo honrosas excepciones, golpean hoy puertas ajenas para intentar algún grado de supervivencia después de diciembre. Aunque justo es decir que en pocos lados son recibidos con algún grado de entusiasmo.

Luis Distéfano es uno de ellos. Su garrocha, apuntada hacia las carpas de Guillermo Montenegro, hablan de una intención de continuidad que hoy parece disparatada si es que el llegado de San Isidro no está dispuesto a comprar conflictos ajenos o el discutido secretario no piensa descargar culpas en el intendente, una vez que la intemperie sea el único techo del cocorito jefe comunal.

Mientras tanto, abonando las sospechas de quienes ven «algo más» detrás de su compulsión por derrumbar el sistema educativo municipal, el hombre sigue provocando, persiguiendo y actuando con un empecinamiento que no deja lugar a ninguna duda: o realmente defiende algún interés no explícito o su grado de soberbia lo lleva a querer ganar «su» guerra al costo que sea.

Lo único cierto es que su gestión será recordada como la que supo frenar con malas artes una trayectoria virtuosa a la que sostuvieron, con sus más y con sus menos, todos los gobiernos comunales desde hace décadas. Triste cucarda para quien se autodefine como educador…

Con el título “Miente, miente, que algo quedará”, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) acaba de acusarlo de “mentir” y “no representar” a los docentes de la comuna en el ejercicio de su cargo.

La declaración surge luego de que el funcionario decidiera no asistir a la comisión de Educación y Cultura del Concejo Deliberante por sospechar la existencia de una “clara intención política que busca exponer planteos del sector docente del STM” y acusar al gremio y a la comisión “montar un show”.

El sindicato recuerda que fue convocado a participar en la comisión el mismo día que el funcionario y que «no gestó ni participó de ningún acuerdo previo con ninguno de los ediles”.

Continúa diciendo que Distéfano “miente cuando expresa que ‘se lleva’ a los docentes al recinto, menospreciando a los compañeros. Miente cuando dice que el STM se ‘entrometía’ y decidía durante gobiernos anteriores. Miente cuando afirma que ‘están ordenando’ el sistema educativo municipal. Miente cuando acusa a gestiones anteriores y al gremio de ‘irregularidades’ que él está cometiendo: uso abusivo de horas/módulos para designaciones de personas que no dan clases, documentación oficial que no se ajusta a la realidad”, para luego exigirle algo que a esta altura de los hechos parece imposible de conseguir: que respete a los docentes, a quienes ha perseguido y ninguneado durante toda su gestión.

Seguramente Distéfano no se inmutará ante tan dura declaración. Si algo ha demostrado es un desprecio llamativo por la posición de quienes eran sus pares hasta el día antes de asumir su cargo y formalmente volverán a serlo en el instante mismo de la despedida de su ajada gestión. Y es claro que nada de eso parece importarle…

Casi como si algún negocio inconfesable se escondiese tras su inexplicable persecución al sistema educativo municipal.

Casi…