DOBLE MENSAJE Y DESPRECIO POR LA VIDA

La noticia de que al gobierno provincial «se le perdieron» 3.500 fallecidos por causa de la pandemia nos pone de cara una vez más con lo peor de una política que parece no conocer sus propios límites.

¿Pueden aparecer de la noche a la mañana 3500 personas muertas a las que hasta el momento ni siquiera se las había registrado?, ¿es humano pensar que semejante noticia puede ser deslizada en una conferencia de prensa como si del desguace de vehículos en desuso se tratase?. ¿Cuál es el límite de la política en un país que ya ha perdido la capacidad de asombro frente la perversión de una actividad que se supone epígono de la construcción de una sociedad?.

Tras la inundación que asoló a la región de La Plata el 2 de abril de 2013 desde la gobernación que por entonces encabezaba Daniel Scioli, luego candidato a presidente y hoy representante argentino ante el gobierno de Brasil sin que aquel horror le haya hecho mella, se fraguó el número de fallecidos con un entramado policial y judicial para falsificar documentos y ocultar cuerpos.

Al día de hoy la cifra oficial de víctimas fatales , basada en un fallo judicial de 2014, asciende a 89. Lejos de la lista de 52 decesos con los que  Scioli quiso cerrar la “estadística”. Y a su vez insuficiente si se considera una investigación de dos periodistas platenses que chequearon cientos de fuentes y terminaron ubicando ese número en 109. Para decirlo claramente: aún hoy no sabemos cuanta gente murió arrasada por el agua.

¿Se estaba utilizando ahora el mismo método de conteo?…¿o se buscaba un objetivo similar de ocultamiento?.

Sea por lo que fuese la reacción de estupor de la ciudadanía es inocultable. Una sensación de inestabilidad constante, de no saber cual es la verdad y temer que las cosas estén mucho peor de lo que nos dicen diariamente. La idea de que se pueda estar jugando con la vida -manipulando la muerte- no suena descabellada en un país en el que estas cosas se repiten una y otra vez.

Sin que nadie pague nunca por semejante atropello…