¿Dos Maninos?: el Iriart «de ahora» se enteró del tema docente

Años pasados junto a Daniel Scioli; un paro docente por año de gestión, reclamando por los bajos salarios y las condiciones laborales. Ahora, en la oposición, Manino Iriart le da la razón.

No hay caso, el caradurismo de los políticos argentinos no tiene límite. Con una naturalidad que ya no sorprenden, afirman hoy lo que hasta ayer negaban; y lo hacen con la convicción del que nunca ha variado su pensamiento.

Rodolfo Manino Iriart integró el gobierno de Daniel Scioli y se convirtió en el principal exégeta del no siempre muy claro pensamiento del ex motonauta.

No hubo un solo año de los ocho en que compartieron el poder, en el que los docentes bonaerenses no hayan salido a la calle a protestar por el magro salario que recibían. Y si la protesta se mantuvo en el tiempo fue, entre otras cosas, porque sus pedidos nunca fueron atendidos.

Ahora, desde la oposición, Iriart habla como si nada hubiese tenido que ver con el gobierno que más deterioró la educación en las últimas décadas. El legislador expresó que «es increíble pensar que el sueldo de los docentes está por debajo del aumento de tasas y de la inflación que tenemos», e indicó que «si vamos a tener sueldos de docentes de 9 mil pesos es imposible que podamos apostar a una educación pública de calidad».

¡¡¡ Qué lástima que durante los años en el poder no lograron darse cuenta de algo tan importante!!!. Sirva como ejemplo que durante 2015, mientras los salarios docentes subieron en torno al 20%, los impuestos y tasas provinciales crecieron en más de un 40%.

«El reclamo es legítimo. Por mucha vocación que puedan tener los docentes muchas veces por 9 mil pesos no le conviene al docente ni ir al lugar«.

También señaló que «estamos viendo que no se van a entregar más las netbook, y esta complicada la infraestructura de los colegios». Una verdadera pena si tenemos en cuenta que la administración Scioli dejó los colegios en perfectas condiciones y con un  equipamiento moderno y adecuado (¿¿¿???).

Manino; un consejo respetuoso; el silencio y la humildad suelen ser mejores consejeros que un maquillaje de cemento reforzado. Porque siempre hay alguien que se acuerda.