Durmientes defectuosos: ¿quién se ocupa de la seguridad de la gente?

Siguen estallando los durmientes colocados en diferentes vías del país, incluidas las que llegan a Mar del Plata. ¿Quién se está ocupando de garantizar la seguridad de los pasajeros?

Al igual que en el ramal a Mar del Plata donde corren trenes de pasajeros, en las vías de la empresa estatal Belgrano Cargas y Logística (BCLSA) también han comenzado a aflorar serios problemas con los nuevos durmientes de hormigón que se instalaron en los últimos meses.

Por defectos de fabricación, los durmientes colocados en varios tramos del ramal que une las ciudades de Santa Fe con San Cristóbal se rompieron y quedaron quebrados al medio al poco tiempo de que comenzaran a transitar las formaciones de cargas.

El nuevo caso que pone en la mira las obras de renovación de vías que viene realizando la administración kirchnerista saltó tras un informe interno que elaboraron los técnicos de la compañía Belgrano Cargas y Logística que conduce el camporista, Marcelo Bosch,.

Se fabrican en Mar del Plata

Los nuevos durmientes de hormigón que se fabrican en Mar del Plata y que se están colocando en las vías a la ciudad feliz no resisten el paso de los trenes.

Desde principios de junio y solamente en los últimos 20 kilómetros antes de llegar a Mar del Plata ya se han verificado más de 7.000 durmientes averiados que las empresas encargadas de las obras de renovación de vías van a tener que remplazar.

Pero según los datos que manejan fuentes del sector, el stock defectuoso que estaría bajo observación en distintos trayectos del ferrocarril bonaerense llegaría a casi 50.000 durmientes.

Tras adjudicar los trabajos y la compra de los materiales, la ADIF – que pilotea el randazzista Ariel Franetovich— se desentendió de controlar la calidad de los nuevos durmientes que según el pliego licitatorio deberían tener una garantía de fabricación de 5 años.

Responsabilidades

Más allá de este abandono de responsabilidades por parte de los funcionarios que responden a Randazzo, llama la atención que las autoridades locales no se hayan expresado en la cuestión o al menos no se conozca ninguna gestión al respecto.

El precio que podría llegar a pagarse en vidas humanas si no hay una firme intervención acompañada de las decisiones que fuesen menester, es suficiente motivo de preocupación como para preguntarnos quien está velando por la seguridad de los pasajeros.

El problema parece de una gravedad suficiente como para evitar, al menos esta vez, el ya aburrido debate acerca de las incumbencias de las diversas áreas y jurisdicciones.

Si el tren trae pasajeros a Mar del Plata, es responsabilidad de las autoridades locales intervenir para evitar que los eternos negociados y corruptelas terminen en una tragedia.