El desafío de mantener viva la argentinidad en Texas

La actriz argentina Marisa Varela, presidenta de la Casa Argentina de San Antonio, trabaja incansablemente para generar actividades que unan a los argentinos que viven en la ciudad de El Alamo y alrededores.

En la Casa Argentina de San Antonio existe un grupo de personas que trabajan para conservar la cultura nacional en esta época de mezclas e interacción plena y constante con otras idiosincrasias. El punto de encuentro toma especial dimensión sobre todo para aquellos argentinos que tienen hijos nacidos en Estados Unidos.

La historia de inmigrante de Marisa es muy especial. Se fue de viaje a Puerto Rico para disfrutar de unos días de vacaciones y tantear el mercado laboral para seguir trabajando como actriz, pero de manera inesperada conoció a un norteamericano que la primera noche le dijo con convicción: «Nosotros nos vamos a casar». Y ese designio se cumplió a los pocos días.

El matrimonio que se inició casi como un juego, se consolidó en la Isla del Encanto y se convirtió en una familia con el nacimiento de su primer hijo, boricua de ley, pero con marcadas raíces en Argentina y Estados Unidos.

Después de varios años en Puerto Rico se trasladaron por cuestiones laborales a New Braunfels, una localidad estadounidense ubicada en el estado de Texas entre San Antonio y Austin. «La sensación de que uno es del mundo y no de un lugar fijo es abrumadora pero placentera al mismo tiempo», comenta Marisa con una sonrisa.

mrisa y flor

Mientras disfruta de su trabajo como actriz en distintos proyectos, Marisa sigue adelante con su invalorable tarea en la Casa Argentina de San Antonio y nunca se olvida de sus orígenes.

En diálogo con la periodista Florencia Cordero en el programa Un Lugar en el Mundo de Radio Brisas de Mar del Plata, emitido desde Texas, la verborrágica Marisa Varela contó con entusiasmo su particular historia de inmigrante con la convicción de seguir manteniendo su esencia argentina por el mundo.