EL EQUILIBRISTA

Mauricio Macri ordenó a sus ministros no negociar, ni pública ni privadamente, con los sindicalistas. Instruyó además a Vidal para que endurezca al máximo su pulseada con Baradel. ¿Genio o suicida?

“Ustedes están locos”. Ese fue el textual que salió de la boca del presidente al interrumpir una reunión de varios de sus ministros que sondeaban la posibilidad de tender puentes con el sindicalismo cegetista -siempre dispuesto a negociar a cambio de algunas “efectividades conducentes”- para frenar el paro del 6 de abril.

El presidente está convencido que la medida será un antes y un después de cara a los comicios de octubre. “La gente ya está cansada de estos aprietes” dijo, “hay que dejarlos hacer; cuanto más insistan en estas medidas más nos favorecen y aseguran el triunfo en las elecciones” concluyó.

Unas horas antes le había asegurado a Vidal que el camino era endurecer la pulseada con Baradel, ponerlo de cara a un paro aún más salvaje que el planteado y dejar que se le descascare el frente gremial, en la medida en que cada vez son más los docentes que, aún insatisfechos con la oferta salarial, no quieren aparecer mezclados con Cristina o con la interna de SUTEBA que tiene a mal traer al barbado dirigente y lo obliga a radicalizarse aún más a la izquierda del sector trotskista que lo enfrenta.

“Cuando sea el momento, la plata para un buen arreglo va a aparecer” la tranquilizó luego.

El presidente ya eligió: va por todo…por la historia, como le gusta decir. Va a intentar cambiar la lógica de los últimos 70 años de la historia argentina, tiempo en el que las presiones, los aprietes y los chantajes construyeron un poder sindical que se convirtió en dueño del país. Y que tenía detrás al siempre dispuesto peronismo, cualquiera fuese su versión del momento.

“Para ser más de lo mismo no vale la pena estar acá” repite Mauricio Macri a quienes lo rodean. “Si lo hacemos bien y nos mantenemos firmes, en octubre la historia cambia para siempre” concluye.

Ojalá no se equivoque; el precio sería tremendo para todos.