El fantasma de los abusos espera al Papa en su visita a Chile

El episcopado afirmó que Francisco se va a encontrar con una donde hubo “dolor y posiblemente silenciamiento”. Los obispos dan “pasos concretos” y anunciaron que el Papa puede dar “sorpresas”.

El vocero de la Conferencia Episcopal de Chile (Cech), Jaime Coiro, confirmó la existencia de la carta del Papa Francisco donde reconocía en 2015 haber sido partidario de pedir la renuncia al cuestionado obispo Juan Barros, perteneciente al entorno íntimo del abusador sexual y ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima.

“La carta que ha dado a conocer la agencia AP es efectiva, la recibieron los obispos del Comité Permanente (de la Cech) en febrero o marzo del año 2015”, dijo Coiro a radio Cooperativa.

Simultáneamente, el periodista y diácono admitió la importancia de un gesto específico hacia quienes han sufrido los abusos sexuales, petición que se ha hecho desde múltiples sectores, incluido los agraviados.

“La Iglesia es una iglesia viva, que está movilizándose, pero también una iglesia de dolor, de pecado, de abuso y, posiblemente, también de silenciamiento de situaciones del pasado. Con esa iglesia real viene a encontrarse el Papa Francisco y no la vamos a ocultar”, recalcó el portavoz.

Añadió que se está consciente de que “la gente espera pasos concretos”. “Puede haber documentos muy bonitos, declaraciones muy rimbombantes, consignas como ‘tolerancia cero’, pero si la gente no aprecia una real disposición de todos en la Iglesia para que se haga verdad, se haga justicia y que se repare y sane a las víctimas, todos los símbolos pueden ser, verdaderamente, insignificantes”, advirtió.

La misiva dada a conocer el viernes por AP revela que Francisco quería solicitar la renuncia de Barros y otros dos obispos pertenecientes al círculo cercano de Karadima, pero que una intervención del Nuncio en Chile, Ivo Scapolo, bloqueó la medida al sugerir un año sabático para Barros. Barros fue posteriormente confirmado por el Papa como obispo de Osorno, comunidad del sur del país que se encuentra dividida entre los detractores y defensores del prelado. Además, un video mostró a Francisco calificando de “tonta” a la población de Osorno y de dejarse arrastrar por los “zurdos”.

El conservador obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, criticó el énfasis que se ha puesto en los escándalos por abusos al interior del clero y la situación de Juan Barros. No obstante, se mostró partidario “en lo personal” de que el Papa se reúna con las víctimas.

Consideró que podría ser una de las “sorpresas” de la visita: “Cuando el Papa ha ido a otras partes los ha recibido. El Papa tiene una sensibilidad particularísima sobre este tema. Nos vamos a llevar muchas sorpresas todos. El Papa va a hacer gestos y cosas que ni siquiera nos imaginamos y, muy posiblemente, algunos de los gestos que queremos que haga, pero hay que dejarlo que se mueva”, afirmó en declaraciones a radio Cooperativa.

 

Fuente: ANSA