El gobierno usa el Vacunagate para ir por Larreta

Por aquello de «no hay mejor defensa que un buen ataque» desde el gobierno se organizó una ofensiva contra el Jefe de Gobierno que encabezan y dirigen personalmente Máximo y Pablo Moyano.

La estrategia es clara: allá en México Alberto Fernández pidió que la justicia investigue al ex presidente Mauricio Macri y a los «amigos del poder» cercanos a su administración. La idea de los hombres del presidente es tratar de descargar en la oposición la mayor cantidad de la mucha mugre que por estas horas sacude a la Casa Rosada y tratar de compartir un desgaste que ya nadie se anima a pronosticar en cuanto debe ser mensurado.

Y acá en el país, el blanco elegido ha sido la figura que hoy emerge como la de mayor aceptación dentro del espectro opositor.

Pablo Moyano lanzó un sorpresivo paro en la recolección de residuos en la ciudad de Buenos Aires en reclamo del pago de un bono y rechazo del plan de Horacio Rodríguez Larreta para recortarle tareas los fines de semana y feriados.

Según informó el Sindicato de Camioneros en un comunicado, el paro rige desde las 6 de este martes y hasta que se abra una negociación con la Ciudad.

«Tras reiteradas oportunidades de aviso de medidas, se toma está determinación a causa del incumplimiento del pago del bono a los trabajadores esenciales, que durante los últimos meses expusieron su salud y la de sus familias por mantener la higiene de la Ciudad de Buenos Aires, y son castigados con la quita de días de trabajo, lo que significa una perdida salarial», indicaron.

Mientras tanto, en medio del escándalo por el «vacunatorio VIP» en el Ministerio de Salud, el kirchnerismo busca cambiar el eje de la polémica y ahora apunta contra el plan de vacunación de Horacio Rodríguez Larreta, que fue denunciado ante la Justicia por «privatizar» la entrega de dosis. Y en ese intento ya se han presentados dos denuncias penales en las últimas 48 hs con la inocultable intención de involucrar al Jefe de Gobierno de la CABA en sospechas similares a las que hoy lesionan la imagen de la adminstración nacional.

La primera denuncia la presentó la abogada Natalia Salvo, muy cercana a Máximo Kirchner y conocida por su rol como denunciante del falso abogado Marcelo D’Alessio y el fiscal Carlos Stornelli por la presunta extorsion al empresario Pedro Etchebest.

Salvo sostiene en la presentación que el GCBA «habría firmado un convenio con instituciones privadas encargadas de ejecutar el plan de vacunación otorgando privilegios a dichas instituciones y sus socios por encima del resto de la población». Es decir que el gobierno porteño estaría «privatizando» la vacunación y beneficiando a los afiliados a prepagas y sanatorios privados.

La segunda denuncia contra Larreta y Quirós la presentó el abogado Yamil Castro Bianchi, socio del polémico Matías Morla, apuntado por la muerte de Diego Maradona.

Castro Bianchi apunta contra el GCBA por la presunta entrega de vacunas a locales partidarios donde se aplicarían las dosis, como por ejemplo la Asociación Civil Encuentro Vecinal Sur en Parque Chacabuco. El denunciante sostiene que más allá del nombre ese lugar es un comité del radicalismo porteño conducido por la auditora general de la Ciudad, Raquel Herrero.

Como observará el lector la estrategia oficial pasará de aquí en más por un «todos hacemos lo mismo» y una presión constante contra el gobierno de Horacio Rodriguez Larreta con la inocultable intención de complicarle la administración.

Por ahora, sin recolección de residuos y tironeado al barro del Vacunagate, el dirigente con mejor imagen en el país parece estar siendo arrastrado por un kirchnerismo que no desperdiciará la ocasión de esmerilarlo ante la opinión pública.

Cosas de un país con una política miserable y concebida para contaminar todo lo que toca a su paso…