El gobierno de Arroyo persigue funcionarios que no se someten

Por Adrián FreijoLa administración de Carlos Arroyo persigue a aquellos funcionarios de carrera que se niegan a firmar dictámenes que oculten violaciones a las normas. Traslados, maltrato y atropellos son moneda corriente.

El reciente caso del Director de Liquidación de Haberes Germán Stimemann, trasladado al EMDER y dado de baja en el cargo jerárquico que detentaba desde hace cuatro años por tan solo contestar un requerimiento de la Suprema Corte provincial de acuerdo en un todo con la normativa vigente, es solo la punta de un iceberg perverso que embiste contra los funcionarios de carrera que se niegan a realizar actos que están fuera de las funciones  que específicamente les corresponden y que en muchos casos violenta sus principios éticos.

Ante la negativa a tales circunstancias son perseguidos, trasladados, denunciados, sumariados, maltratados y castigados. Y generalmente esto ocurre por firmar informes o dictámenes que solo se ajustaban a lo estrictamente técnico y administrativo pero contrariaban los intereses políticos o económicos del jefe comunal o de miembros de su administración.

Vanos han sido los pedidos del personal jerárquico para que estos informes sean solicitados  por la vía correspondiente; la sola negativa a prestar su firma en situaciones poco claras es motivo suficiente para que se inicie la persecución.

El Grupo Ocupacional Jerárquico que los nuclea, denuncia por estas horas que «este tipo de situaciones se ha venido llevando a cabo desde el comienzo de esta gestión, aplicándose como metodología y de manera sistemática no solo afectando a este sector sino al resto de los trabajadores municipales de General Pueyrredón».

Una larga lista de ejemplos corrobora el estado de situación:

En diciembre de 2016 una Jefa de División de Despacho de la Secretaría privada fue trasladada al área de Desarrollo Social.

En marzo de 2017 un Director del Distrito Descentralizado Vieja Usina a Inspección General.

En abril de 2017 una Jefa de Departamento de la Dirección General Municipal para la Promoción y Protección de los derechos Humanos a la Dirección de Defensa del Consumidor.

En mayo de 2017 Una Jefa de División de Infraestructura Escolar, cargo al que había accedido por concurso, de la secretaría de Educación…a la Delegación Sierra de los Padres.

En diciembre de 2017 un Jefe de Departamento Nocturnidad de Inspección General al COM.

Ese mismo mes y año la Jefa de División del Departamento de Control de Playas y Servicio de Guardavidas fue «desterrada» a la Dirección General de Promoción y Protección de los Derechos Humanos.

En febrero de 2018 un Director de Inspección General enviado a la Vieja Usina y otro de la misma repartición a la Delegación Sierra de los Padres y La Peregrina.

En julio de ese mismo año un Jefe de Departamento de la Oficina Municipal de Empleo fue trasladado al Depto. de Automotores, Seguridad y Vigilancia.

En octubre de 2018 una Jefa de División del departamento Liquidaciones de la Secretaría de Educación a Desarrollo Social.

En septiembre de ese mismo año un Jefe de Departamento de Mesa de Entradas del Tribunal Municipal de Falta fue enviado al COM.

En junio de 2019 un Jefe de Administración de Infractores de Tránsito e inhabilitados, cargo también ganado por concurso, fue sacado de la Subsecretaría de Transporte y Tránsito para ser enviado…a la Biblioteca Revolución de Mayo.

Y en julio se conoció el ya citado caso de Germán Stimemann del que damos cuenta más arriba y a quien, pese a existir una orden judicial de reposición en sus funciones, aún se mantiene «castigado» en las oficinas del EMDER.

En todos estos casos, y otros que engordan la lista de víctimas de estas represalias pero que omitimos en homenaje a la brevedad, se repite la situación de funcionarios de carrera que previenen o denuncias irregularidades administrativas, se niegan a convalidarlas forzando o violando la interpretación de las normas y son sancionados por ello con traslados que tienen también la perversión de enviarlos a reparticiones que poco y nada tienen que ver con los temas en los que se han especializado. 

Poco importa a los actuales gobernantes la dignidad de las personas, la eficiencia de la administración y mucho menos la inversión de fondos públicos que representa capacitar a un agente municipal a lo largo de los años para desarrollar determinadas responsabilidades en áreas concretas.

Hace varias décadas, cuando el régimen peronista se descomponía y hacía del autoritarismo una constante que con los años y la madurez sería condenada por el propio fundador del justicialismo, la mezquina venganza de la burocracia sobre Jorge Luis  Borges y su público enfrentamiento con el gobierno de entonces  consistió en cambiar su nombramiento de bibliotecario por una posición en el mercado municipal como ¨Inspector de aves de corral¨.

Esa actitud, que engrandeció a la víctima y calificó a los victimarios, tuvo un valor agregado a la humillación: la Biblioteca Nacional perdió por muchos años a un genio de la literatura y el estado los muchos miles de pesos que le había costado formarlo en el noble oficio.

Además, todos los ojos civilizados de la tierra se posaron sobre los responsables con la mirada despectiva que se dedica a los brutos, los soberbios y los corruptos.

La misma que ahora dirigimos a los integrantes de una administración en retirada que se sigue creyendo dueña del destino y la dignidad de las personas.

Pobres enanos morales…cuan poco recuerdo quedará de sus andanzas.