¿Reorganización o castigo?: los cambios en el área de seguridad

(Escribe Adrián Freijo) – El intendente Gustavo Pulti anunciará cambios en el área de seguridad del municipio. Adrián Aleveolite dejará de ocupar la Secretaría.

¿Reorganización o castigo?. Adrián Alveolite había concentrado una cuota de poder que dificilmente tenga antecedentes en tiempos democráticos. Manejaba al mismo tiempo Seguridad, Tránsito e Inspección General donde su entendimiento con Eduardo Bruzzeta era de una empatía absoluta.

Y fue así como una serie no menor de aciertos –que cambiaron la cara de una dependencia anodina que con la acción de ambos pasó a ser realmente protagonista–  terminó cayendo en una serie de problemas propios de la sobre exposición y, aunque no sea simpático decirlo, la convicción de que el fin podía llegar a justificar los medios.

Nadie podrá levantar el dedo acusador si de la honestidad de ambos funcionarios hablamos. En el lugar que históricamente más se ha prestado para la corrupción -Inspección y Tránsito han sido históricamente las áreas recaudadoras por excelencia- Alveolite y Bruzzeta fueron un ejemplo de honestidad que sería imposible refutar.

Pero a veces solían actuar como Rambo en sus mejores escenas y eso generaba en quienes querían desplazarlos motivos para la queja pública.

Alviolite debe afrontar hoy cuestiones penales que tienen que ver con el estilo y no con una voluntad delictiva. Tal vez no supo entender que en la administración de la cosa pública, delicada si las hay, las formas a veces tienen tanto o más que ver que el fondo.

Porque son demasiados los ejemplos de funcionarios que «cuidando las formas» esconden fondos prostibularios, como los de quienes por no cuidarlas terminan involucrados en serios problemas que los exponen mal frente a la gente.

Por eso ante los cambios, seguramente basados en la fuerte presión de los medios críticos y la tibieza de los propios, debemos preguntarnos si estamos frente a una reorganización basada en «la necesidad de quitarle a Alveolite un exceso de responsabilidades y dejar que se concentre en lo que a la sociedad le preocupa y que es la seguridad» o a un castigo por aquellas desprolijidades que hoy le dan letra a la oposición. Es claro que pasar de Supersecretario a un segundo plano en Gobierno no parece una promoción sino un castigo.

Si esto último fuese cierto, Pulti se equivoca y mucho.

Manino Iriart asume un área sensible del gobierno con el único antecedente de su relación con Scioli

Manino Iriart asume un área sensible del gobierno con el único antecedente de su relación con Scioli

Los marplatenses, como los argentinos en general, queremos que los funcionarios sean honestos aunque en el camino se equivoquen. Desmembrar estas áreas de la administración es un error y entregársela a un hombre de nulos antecedentes en la materia como Manino Iriart es un claro mensaje político que consolida la alianza del intendente con Daniel Scioli pero que no sólo deja sin resolver la cuestión de fondo sino que vuelve las cosas a su estado original: otra vez la provincia, tantas veces fracasada en la materia hasta el punto de llevar la inseguridad a los niveles actuales, se hará cargo de un área que en sus dislates llevó la calidad de vida de los lugareños a este presente de miedo e inquietud.

No pasará mucho tiempo hasta que ello se note claramente.

El problema de la seguridad en Mar del Plata no es un compartimento estanco y por tanto no se trata solamente de perseguir delincuentes. Controlar el tránsito tiene que ver con la seguridad; inspeccionar comercios que puedan favorecer el delito o el narcotráfico, tiene que ver con la seguridad, atender a las viviendas usurpadas tiene que ver con la seguridad, perseguir la venta de alcohol a menores tiene que ver con la seguridad.

Todo lo que pasa en la calle tiene que ver con la seguridad y no es bueno dispersar esos esfuerzos aunque se pretenda que la coordinación va a seguir.

Si se trata de un acomodarse a las presiones que vienen desde un gobierno provincial que pretende que lo que está haciendo en la materia tiene algún asidero…es un error.

Lástima que lo pagaremos los marplatenses..