El «matador» de Victoria tuvo su estirpe marplatense

Por José Luis Ponsico (*)Tigre otra vez en Primera. Ascendió de la B  tras dura pelea en el último tramo. Estuvo a siete y ocho puntos faltando un mes para el desenlace. Lo de Tigre parecía «Misión imposible»

 

José Luis Ponsico

La fiesta en Victoria, zona norte del conurbano bonaerense, se prolonga desde la noche del lunes: el Club Tigre otra vez en Primera. Ascendió de la B  tras dura pelea en el último tramo. Estuvo a siete y ocho puntos faltando un mes para el desenlace. Adelante, entre otros, el ascendente Barracas Central del «pope» de AFA. Claudio «Chiqui» Tapia. Casi nada.

Para los de Diego Martínez, DT. sin mucha fama en el universo futbolero «Aunque muy respetado Primera B y las distintas categorías del Ascenso» pintó Rodolfo De Paoli, DT. Barracas Central y a la vez relator oficial de la «Tevé Pública», doble rol entre el periodismo y la dirección técnica que se remonta a «Pepe» Peña, Huracán, hace 60 años. Transición 1961.

Lo de Tigre parecía «Misión imposible» si de valores de la cultura popular de la década del 60 se trata. Aquélla serie tan vista, en el tiempo donde el «globito» dirigido por José Gabriel González Peña estuvo seis fechas sin ganar y debió seguir siendo comentarista deportivo. Siempre polémico en el tiempo.

La fiesta de Tigre por la vuelta a primera

El golazo del joven Cristián Zabala, ex Quilmes Athletic Club, «cañonazo» desde 25 metros, tras mala entrega del arquero Maximiliano Gallardo -curiosidad del apellido; no todos son ganadores para el caso- que tras un rebote, capitalizó el autor del «gol del campeonato»  en el estadio de Bánfield. Barracas Central va a repechaje. Torneo Reducido para otro ascenso.

Mientras vive horas de mucha alegría el viejo Club Tigre, corazón de Victoria, el fútbol marplatense, desde fines de los 40, cuando a Tigre llegó Pascual Georgetti, delantero de la selección local, resultó un destino para otros notables. Tigre tuvo en el´53, inolvidable ascenso también, a Cándido González, gloria del fútbol de los 50 en Mar del Plata.

Cándido «9» cerebral, fornido, goleador. Gran pegada. En su regreso a Mar del Plata, cuatro veces campeón, Quilmes local, cerrando el ciclo con 36 años en el´ 59. Poco antes, «verdugo» de Amadeo Carrizo, memorable noche de derrota «millonaria». Una de sus especialidades: media vuelta en el área, rodeado de rivales. Infalible.

Cándido González: historia compartida con el fútbol marplatense

Verano del´ 59 cuando Quilmes inauguró iluminación en su viejo estadio, tribunas de madera la, manzana de Av. Colón y Marconi. En el 55 firmó Luis Cardoso, central que hacía todo con la zurda. Otro «crack» marplatense. Ambos fallecidos. En el arco estaba Miguel Rugilo, célebre «León de Wembley», ex Vélez Sarsfield, consagrado contra Inglaterra, en el 51. Derrota 1-2 sobre la hora.

Esa temporada llegó una gloria del fútbol argentino, Norberto «Tucho» Méndez. Tenía 33 años y talento intacto. El ataque de Tigre cumplió una segunda rueda impactante: Héctor De Bourgoing que pasó a River en el 57, «Tucho» Méndez, Luis Cesáreo, llegaba el «Turco» Simes y el «wing» izquierdo Nicolás Gómez.  Con ellos, Adolfo Seoane, ex San Lorenzo. Equipazo.

El récord de Bernabé en Tigre, alcanzado en el 31: convirtió 38 goles -sumando amistosos- en 30 partidos antes de la venta  a River en 1932. La «Fiera». Así, apodado por el decano del periodismo deportivo en «Crítica», Hugo Marini. Famoso en el tiempo memorable de Natalio Botana.

Bernabé Ferreyra que firmó para Tigre en los albores del 30, recomendado por un «detector de talentos» Alberto Monge, alguien poco recordado -el impactante goleador había pasado por Ñuls y no quedó- en Tigre convirtió 43 goles en su primera temporada en River. Goleador en 1932.

Aquel equipo de leyenda del Matador

Marini tomó el bautismo de «La Fiera» al escuchar un comentario de un padre a su hijo, a la salida del viejo estadio de River, tribunas de madera en Alvear y Tagle, hoy centro comercial de Palermo. Zona de embajadas y confiterías muy paquetas. El primer gran fenómeno del fútbol: un goleador que llenaba todas las canchas.

No todos los que iban eran hinchas de River. En todo caso, atraídos por la curiosidad de un jugador que le pegaba con un fierro desde 35 y hasta 40 metros. En el 34 Fernando Bello, arquero de Independiente y la selección, le atajo un penal. En el vestuario se comprobó que tenía la muñeca derecha rota.

Pudo ser esa tarde que el hijo le dijo al padre -cerca de la salida y con el periodista a escasa distancia- «Cómo patea Bernabé Ferreyra !» al tiempo que el padre, respondía: «Siempre pega así, desde lejos. Es una “Fiera» remató. Pasó a ser «La Fiera» para «Crítica». En el 55, el mismo diario bautizó a Argentinos Jrs. «El Tifón de Boyacá». Tiempo de bautismos.

Cándido quedó en la historia grande de Tigre. En el 65, tuvo contrato como DT. y el club brindó una casa antigua a orillas del Río Paraná. Solía ser visitado por su sobrino Luis «Merengue» García, su mamá hermana del goleador del 53. Cándido convirtió 35 goles. Gran figura. Ascenso ese año. Para su sobrino, un ídolo: «Hizo 35 sin patear penales», comentó después.

Pablo Magnin: grito de gol del equipo de Victoria

Hoy, Pablo Magnín ex Temperley, gran goleador de Tigre y del ascenso. Sobresaliente en la jornada de antesala al título cuando el «Matador de Victoria» ganó en Tucumán, al bravo San Martín en el difícil reducto de La Ciudadela tucumana. Allí Magnín, 31 años, ex Unión, resultó decisivo.

Si algo le falta a la historia de Tigre van dos más que hacen a las curiosidades históricas: en el 44 su presidente Andrés Piotti, de pensamiento «nacionalista» en plena crisis sobre el fin de la Segunda Guerra Mundial, invitó al Coronel Juan Perón titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión, Director de la Escuela de Guerra y Vicepresidente de la Nación.

Piotti lo honró al «Coronel del Pueblo», así lo presentó en el palco de honor, como «Presidente Honorario del Club Tigre», Perón agradeció cuando todavía estaba algo lejano el «Hongo de la Historia», definición del co. Roberto Gasparini, titular del gremio de Prensa, cuando asumió en la Capital Federal, setiembre del´ 84. Referencia al 17 de octubre del 45.

La «otra» mucho más cercana: Magnín no hace mucho, siempre recordado en Temperley por sus goles importantes; lo mismo en Unión, reconoció: «a los 31 años, el fútbol no es una gran prioridad. Me gusta leer, estudiar a los grandes filósofos; soy un seguidor de la música. El fútbol no debe ser todo», dijo el goleador de Tigre. Convirtió 22 en el ciclo.

El estadio enclavado en el corazón de Vicoria

De mitos, leyendas y realidades que sorprenden. Tigre a Primera con su rica historia que incluye a inolvidables baluartes del fútbol marplatense. Los´ 40, ´50, tiempo que no volverá. Aunque muchas cosas serían buenas repetirlas. El Club Tigre fundado en 1902 como una mayoría de los que hicieron historia: Bánfield, Ñuls, Argentinos Jrs. Atlanta, entre otros.

A poco de cumplir 120 años, el Matador de Victoria sigue haciendo historia. El recuerdo alcanza a algunos pibes que en su infancia pedía a sus padres la tradicional camiseta. Entre ellos, algunos que alcanzaron fama grande: el «Negro» Leo Astrada, antes Néstor Gorosito y más tarde, Juan Román Riquelme. Casi nada.

 

(*) Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión, Mundo Amateur y La City.com.