El médico, el presidente y el pueblo en Martín García

Por José Luis Ponsico (*)El Dr. Miguel Angel Mazza, capitán médico que atendió al Coronel Juan Perón en la Isla «Martín García» y una anécdota no muy difundida.

José Luis Ponsico

A doce meses, los 75 años del llamado «Hongo de la historia» por el extinto periodista Roberto Gasparini, secretario general del Sindicato de Prensa, filial Capital Federal en los 80, surgen recuerdos a poco del 74º aniversario. En días previos a una nueva elección Presidencial con un peronismo «omnipresente», desde la fórmula Alberto-Cristina.

Un olvidado, el Dr. Miguel Angel Mazza, capitán médico que atendió al Coronel Juan Perón en la Isla «Martín García», zona del Paraná, remitiendo a una anécdota no muy difundida. Actitud en favor del joven ex Vicepresidente de la Nación, titular de la Escuela de Guerra, y de Trabajo y Previsión. Un sabio Coronel,obligado a renunciar por el Presidente, general Edelmiro J. Farrell.

Mazza oficial «nacionalista» leal a Perón lo había atendido un año antes por algunos síntomas «no relevantes», en la pleura. Lo que pudo ser «enfermedad pulmonar» no fue. Por entonces, 10, 11 de octubre,  Perón presentaba su renuncia a todos los cargos-el sector del Ejército «anti peronista» obligaba a «salir de la escena pública»

Dr.Miguel A, Mazza

El general Eduardo Avalos ministro de Guerra, había reunido 250 oficiales del Ejército para analizar una crisis internas. Pidió la renuncia del Coronel Perón, quizá «protegido» hasta ahí
por el general Edelmiro J. Farrell a cargo del Ejecutivo. No pudo resistir la presión del sector «opositor». Perón había sido uno de los artífices de la Revolución del 4 de junio del 43

Cuenta la leyenda que el grupo de oficiales que lideraba el Coronel del GOU (Grupo Oficiales Unidos) Domingo Mercante, Franklin Lucero, Humberto Sosa Molina, entre otros del mismo rango de Perón que elevó el documento «revolucionario» de su autoría. Antes del 4 de junio, que llevaron a la casa del general Farrell, en el coqueto barrio de Palermo Chico.

El Dr. Mazza a tres o cuatro días del 17 de octubre le recuerda a Perón que tiene radiografías de una congestión pulmonar que sufrió en La Quiaca mucho antes. Acuerdan presentar un
informe médico pidiendo traslado del Coronel al Hospital Miitar, sito en Palermo. Lugar donde
Perón tomó contacto con el genial neurólogo Dr. Ramón Carrillo, el médico sanitarista.

Perón elevó una nota al «duro» general Avalos, titular del Ministerio de Guerra y virtual
«cerebro» de la destitución del Coronel de todos los cargos. «Lugar húmedo -por el chalet en
«Martín García» puede agravar mí salud por una enfermedad pulmonar. Solicito traslado al
Hospital Militar», decía la nota que llevó personalmente el Capitán Dr. Mazza.

Entretanto, el coronel Domingo Mercante se reunía con dirigentes obreros, sociales, referentes del campo nacional. Mantenía comunicaciones con sectores del Ejército en el Interior. Los que
apoyaban al Coronel Perón. El militar «depuesto» había tomado contacto con más un millar de delelegados obreros entre 1944 y 1945. Futura dirigencia sindical peronista.

La jugada sirvió y Perón fue al Hospital Militar

«El doctor Mazza no era un médico más como capitán en el Ejército» historió el célebre Fermín Chávez -hablando de «olvidados»-cuando escribió «La historia del Peronsimo», editada en el 73 en varios tomos. «Un militar formado en el campo nacional», sostuvo el periodista nacido en
Nogoyá y contemporáneo del biógrafo Enrique Pavón Pereyra

«De mucha lectura política -fundamentó Fermín Chávez- como virtual seguidor del intelectual tucumano José Luis Torres, autor de «La década infame» a fines de los años 30″ afirmó el cultor de perfil bajo que vivió silenciosamente hasta los años 90. También Mazza estuvo en la lupa de Norberto Galasso.

Aludiendo a médicos y seguidores de Perón, el que «al toque» como dicen los jóvenes de este
tiempo «compró acciones» del Coronel internado, el ínclito (sabio) médico santiagueño, Ramón Carrillo. «Tengo una deuda con mí gente. Viajé en el Tren del Norte para estudiar en Buenos Aires. Mucha pobreza.Chicos con madres y las miradas de tristeza», comentó Carrillo.

«Todo -cuentan los biógrafos de Carrillo que dijo el Coronel- esto va todo muy rápido. El gobierno de Farrell y ahora de Avalos -por los generales que lo habían destituído; el primero por «debilidad» y el restante «por firmeza»- no podrá resistir mucho. El marinero que viajó cuando me trasladaron me ayudó a bajar, llorando», en el testimonio peronista.

El 17 de octubre de 1945 todo culmina con Perón, el pueblo y la plaza

Carrillo el genio de la política sanitarista no llegaba a 40 años de edad. Perón no llegaba a 50.
Juntos fijaron la política hospitalaria que marcó una época a fines de los 40. Se estima que el futuro titular del Ministerio de Salud, a partir del 46 -Perón ganó las elecciones el 24 de febrero del 46- escribió 400 carillas previas a la puesta en marcha del Primer Plan Quinquenal

Uno de sus biógrafos, hermano de Carrillo, recordó que el jefe de Neurología del Hospital Militar, todas las noches, a bolígrafo, escribía entre 8 y 10 carillas para elevar el informe al Presidente de la Nación electo. «Ramón, alumno brillante, había hecho un post grado en Europa», comentó el hermano. En seis meses, 400 carillas. Cómo debían ser los hospitales

En el 49 los Torneos Infantiles «Evita» organizados por la «Fundación Eva Perón» remitían a la revisación médica de los primeros 15 mil inscriptos. En el 54 con la incorporación de mujeres las inscripciones llegaron a 250 mil. Entre el 49 y el 54 bajo la órbita de Salud, a cargo del notable médico sanitarista, los historiadores evocan que hubo 350 mil placas radiográfícas

Carrillo murió olvidado en el norte de Brasil. Mazza plena «Revolución Libertadora» pagó caro su amistad con Perón. La política y la medicina nunca habían sido tan «decisivas» en materia de acciones «conspirativas», llamadas así por el anti-peronismo. Asimismo, los tres protagonistas en el 55 padecieron «el hongo de la historia», 17 de octubre del 45. Empezando por el Coronel

(*) Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión y Mundo Amateur