El peronismo marplatense trabaja para Chubut

Por Adrián Freijo Gustavo Pulti confirmó que irá al comicio con boleta corta ya que el peronismo loca lprefirió limitar su propuesta al arbitrio sectorial de La Cámpora.

Si el destino de Perón hubiese dependido de Mar del Plata seguramente el fundador del justicialismo hubiese salido de Martín García con destino desconocido, dedicado solamente a disfrutar de la paz y de su amor por Evita. «Hoy he escrito a Farrel pidiéndole que me acelere el retiro, en cuanto salgo nos casamos y nos iremos a cualquier parte a vivir tranquilos» le decía el militar a su compañera aquel 14 de octubre de 1945.

Pese a que los hechos hablaban más que mil palabras, Perón sostiene entonces que «aquí estoy no sé porque y sin que me hayan dicho nada», convencido como estaba de haber sido útil al movimiento y al gobierno al que había respondido como militar, como Secretario de Trabajo y Previsión y como vicepresidente de la nación. Pero los enconos personales, la falta de visión política y las aspiraciones de quienes no llegaban a comprender lo que estaba ocurriendo lo condenaron a una persecución que solo pudo ser abortada por el pueblo expresando la voluntad del cambio que él encarnaba.

¿Se imagina el lector lo que hubiese ocurrido si aquellas horas hubiesen tenido como epicentro nuestra ciudad?.

Mar del Plata ha tenido a lo largo de los años decenas de ejemplos de la mediocridad y angurria de los dirigentes peronistas, siempre dispuestos al pequeño negocio de los cargos personales y el alambrado de diminutos espacios de poder personal en vez de pensar en un triunfo partidario que le diese a la ciudad una lógica distinta, más acorde con la organización socio económica de la región que pide a gritos la atención a los pequeños y medianos empresarios, al flujo migratorio interno que la caracterizó durante décadas y al poder de una ancianidad que ha buscado estas costas para su retiro y nos ha convertido en la urbe con mayor porcentaje de habitantes de la tercera edad del país y una de las cuatro de mayor incidencia en el mundo.

¿Puede extrañar que la historia vuelva a repetirse?, ¿sorprende a alguien que un grupo de iluminados que rodean al círculo íntimo de Cristina Fernández prefieran una vez más resolver el futuro electoral aferrándose a razones ideológicas, probadamente rechazadas por la ciudadanía, en vez de ampliar un espacio que aparecía con posibilidades de terminar con la larga historia de derrotas?.

“A un sector de la política local no le resultó atractiva esta idea, no participó de esta idea y en vez de un diálogo sobre un programa nos ofrecieron una banca en el Congreso de la Nación. Nosotros no estamos en ese camino, hemos atravesado la historia de los últimos años con la cabeza y el corazón puestos en Mar del Plata”, señaló Gustavo Pulti esta mañana para dejar en claro por donde pasa el proyecto que Acción Marplatense hoy, lo que deposita al partido vecinal en el punto de partida que hace más de una década eligieron los marplatenses para que los gobernara.

Será la gente la que en definitiva decida, pero llama poderosamente la atención la pertinaz vocación de los dirigentes peronistas locales -al menos los que se encuentran cercanos a los resortes del poder partidario nacional- por achicar la propuesta, cerrar las puertas al debate, digitar a dedo las candidaturas…y perder. Aunque esa derrota siempre sirva para acomodar algunos allegados y seguir soñando con que desde la derrota y la negación será posible armar un proyecto político.

«Te encargo le digas a Mercante que hable con Farrell para ver si me dejan tranquilo y nos vamos a vivir a Chubut los dos» terminaba diciéndole el preso de Martín García a Eva.

Si Perón hubiese dependido de Mar del Plata…que vecinos tan particulares habría ganado la provincia patagónica.