El ajuste en ANSES involucra el despido de 1600 trabajadores

La orden partió del despacho presidencial y Mario Quintana fue el encargado de transmitirla al titular del organismo: para el final de 2018 esos deberán ser los empleados que queden afuera.

Mario Quintana le exigió a Emilio Basavilbaso que eche a 1600 trabajadores a lo largo de 2018. Y aunque el titular de la ANSES no parece demasiado convencido de ser “la cara del ajuste”, sabe que no tiene margen para la negativa; o acepta o se va…algo que sospecha puede estar intentando el sector más duro de los CEO del gobierno que buscan privatizar, vía tercerización, la mayoría de los servicios que brinda el organismo.

De acuerdo al plan que Quintana le bajó a Basavilbaso, en la primera etapa de despidos ya son 400 los afectados.

Las áreas afectadas serán las direcciones generales de prestaciones descentralizadas, de operaciones, de asuntos jurídicos, de operaciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y de comunicación estratégica.

En la primera etapa, que por estas horas tiene fuerte repercusión en Mar del Plata en donde el listado de cesanteados llegaría a lo 60 trabajadores de aquí al mes de julio, hubo despidos en las direcciones de informática e innovación tecnológica, relaciones institucionales y con la comunidad, liquidación de sentencias judiciales y hasta en la dirección de Recursos Humanos.

El gobierno confía en “serenar” la reacción gremial -al menos con los sindicatos específicos del sector- y la directiva de Quintana no deja margen de duda: continuar con la mecánica de no comunicar vía telegrama el despido y antes bien que el empleado se entere de su salido al momento de querer tomar funciones en su lugar de trabajo.

Al mismo tiempo ya se prepararon los pliegos para llamar a licitación en todo lo que sea servicio informático, liquidaciones, representación legal y comunicación institucional. 

Las malas lenguas se atreven a decir que en las dos primeras ya estaría resuelto a favor de dos empresas que, oh casualidad, están vinculadas al propio Mario Quintana.

Algo que Macri sabe…y no parece molestarle demasiado.