El «Toro» Daniel Abelén: la partida de un futbolista solidario

Por José Luis Ponsico (*)Daniel Abelén, popular «Toro», término que definía al pibe de los rulos, que hizo «escuela» en diez clubes y que se fue rodeado de amigos, reconocimiento y respeto.

 

José Luis Ponsico

Pudo ser el colega Sebastián Arana que mantuvo contacto con Daniel Abelén, querido «Toro», recogió una reflexión para destacar la enorme personalidad del ex futbolista, zurdo, retacón.

-«Se ruega no confundir con el 10 que nació en Villa Fiorito, octubre del 60»  bromeaba- cuando sabiendo de su severa enfermedad, le dijo: «debo estar fuerte de mente. Así daré batalla». Su deceso se conoció en las últimas horas. El ex futbolista nacido en Berisso en 1953. Tenía 67 años.

El que hizo inferiores en Gimnasia y Esgrima y Estudiantes de La Plata; luego con 20 años radicado en Mar del Plata, hace horas e fue en silencio, rodeado de notorios afectos.  El autor de éstas líneas lo trató poco. Lo quise mucho.

En plena tarea de reconstruir una mutual de ex futbolistas marplatenses, hace unos años, reunión donde estaban entre otros Luis «Merengue» García, el «Pato» Carlos Posada, Carlos Rico, Luis Gonzalo, quizá otros de Independiente, Juan Manuel Benrós y el «Catalán» Vicente Boix, apareció el «Toro» Abelén. Pujante, sonriente.

El «Toro» Abelén junto al Diego, el más grande de todos los tiempos

Los dos sabíamos del «otro». La ventaja del ex futbolista: dos décadas como futbolista, trayectoria en San Lorenzo de Mar del Plata, Kimberley, Aldosivi, paso por Talleres, también en el Puerto.

En el 82, Huracán de Parque Patricios con anécdota: «Allí estuve cerca de dos notables, Claudio Cabrera y el «Turco» Claudio García. Dos jugadorazos», evocó.

Cuando «nos presentaron» -reunión convocado por el amigo histórico Ricardo «Rayita» Rodríguez- pudo ser «Pato» Posada, otro antiguo «del barrio», comentó: «Toro te vas a llevar bien con José Luis.

Los dos comparten al primer peronismo», sentencia inolvidable. Al toque, el zurdo retacón, cabello con rulos en los 70, ya «canoso» en la cita aludida, respondió: » ¿ Qué podría ser ? Nací en Berisso en el 53; hijo de padre laburante, en mí casa se hablaba de la gesta del ´45; el peronismo nacía como movimiento de trabajadores», describió.

«Las hazañas de Cipriano Reyes guiando a los trabajadores de la Carne el 17 de Octubre´45… ¿ Qué otra cosa podría ser ?»  disparó como si le hubiera pegado en media distancia.

Al toque hubo amistad. Rápido, buen tipo. Inteligente, combativo. En 1986 nota memorable del intelectual futbolero, Juan Sasturaín, adelantó a la semblanza: contratapa  «Pagina 12» el director de la Biblioteca Nacional 35 años más tarde, escribió: «El fútbol, la cancha, como espejo de la vida», el título.

Respetado por los grandes, Abelén posa aquí junto a Bochini

Decía Sasturaín: «El que es noble en el campo de juego; lo es en la vida. El que esconde cuando la mano viene mal, es posible que lo haga fuera de la cancha.

«El que es generoso, lo es siempre. Por el contrario, el egoista, lo es también, afuera». Cuando «descubrí» a Abelén fuera del «verde césped» como decía Angel Labruna, pensé en Sasturaín.

Tipo amplio, sabio, generoso. Emprendedor. Allí supe de su extensa historia como docente.  Al margen de su cargo junto al legendario Norberto Eresuma, la Escuela de Técnicos del partido de Gral. Pueyrredón. Formador de ex futbolistas que en la edad «del retiro», no siempre aciertan el rumbo.

Hace tres años los hermanos Ernesto y popular «Carpeta» Eito, cumpleaños del que fuera discípulo -nada menos- que de Carlos Timoteo Griguol. En asado memorable -también estuvo Raúl Elías, el aludido periodista Sebastián Arana, excelente escriba del diario «La Capital»- hubo otra aparición de Abelén.

En un momento, la reunión en un hermoso quincho de la calle Alvarado al 3500 con muchas connotaciones del barrio del club Kimberley, el «Cabezón» Eito se animó.  Tributando al cumple de su hermano, hasta con discurso, micrófono en mano, permitió en medio de una concurrencia, medio centenar de futboleros, en un momento Abelén se sentó en un hall algo apartado.

Hasta allí -mientras Armando Fuselli tomaba «la posta» agradeciendo tamaña invitación, dos periodistas veteranos, casi fuera «del sistema»- el viejo cronista se sentó a su lado.

El «Toro» vivió y respiró fútbol hasta el último día de su vida

«Ponsi, tengo problemas de salud. Pero la estoy llevando», confesó el instructor de técnicos. Aquél mediocampista de lucha, mucho «ida y vuelta». Zurdo a la derecha. El «combativo».

Habló del compromiso con su pequeño hijo. También su hija. No entregarse. Pelear siempre. Se refirió a los ideales, el sentido de la vida en sentido colectivo, gregario.

Lejos de las valoraciones individuales, los que hacen «del proyecto propio» motivo de su vida. De pronto, agregó: «vos me entendés. Nos tratamos poco, pero hace mucho que estamos en el mismo bondi», en un guiño memorable al autor de éstas líneas.

Daniel Abelén, popular «Toro», tipazo. Término que usaba el pibe de los rulos, que hizo «escuela» en diez clubes. Su paso, Círculo Deportivo, Gral. Mitre, San Carlos, Berisso, Boca marplatense en el Ascenso, el «laburante» del fútbol. Una de sus expresiones favoritas. Otra a los cronistas jóvenes: «No analicen como si estuvieran viendo la Champions League», les decía.

Estarás siempre en el corazón de los que te trataron y supieron de tu enorme talla. La interior.  La más valiosa.

(*) Columnista de La Señal Medios. Libre Expresión. Mundo Amateur